miércoles, julio 30, 2008

El Mundo Ideal, El Cánon Ideal


La moda, o el mundo de la moda, descubre cada temporada una nueva tendencia, un nuevo prototipo de mujer, armario y mundo ideal en el que el precio juega un papel en consonancia a la aceptación que lo anteriormente citado tiene en el mundo de la moda. Desde hace un tiempo, las rotundas mujeres de melenas rubias como el sol u oscuras como el ébano han sido sustituidas por dulces ninfas, pequeñas niñas que recorren la pasarela mirando al frente tímidamente, como si fueran a ser devoradas por la avalancha de flashes que esperan, agazapados, al final de ella y, caminando como si no fueran intocables diosas de hielo sino mortales comunes. Algo ha cambiado, muchas cosas han cambiado.



Christian Dior aseguraba que su objetivo en el mundo era crear belleza y, Helena Rubinstein añadía que “no hay mujeres feas, sólo mujeres descuidadas”. Ahora el mundo de la moda ya no está tan seguro de que esas sentencias sean unánimes y ciertas. La fealdad se impone, ya las mujeres que surcan la pasarela no necesitan ser inverosímilmente hermosas, radiantemente atractivas o fogosamente sensuales. Ya no se necesita oír a lo lejos taconeos de top ni entornar los ojos para asimilar las enormes sonrisas que devoraban la pasarela. Si alguien lo necesita, queda la nostalgia y las nuevas-viejas campañas de aquellas tops como adelanto del regreso de La Mujer. En mayúsculas. Ahora, las modelos parecen otra cosa. Ahora son otra cosa.


Ahora con Prada a la cabeza, como abanderada del mundo de la moda, de las tendencias, de lo novedoso, de lo moderno, de lo último, del significado profundo y superficial de la moda, llega lo que ellos llaman ugly chic. Son modelos, parecen bibliotecarias. Son prendas caras, parecen anticuadas. Es algo totalmente diferente a lo ya visto pero, ¿quién lo comprará? Indudablemente, hay respuesta. Sólo se crea lo que el mercado puede comprar, aceptar y consumir -casi- masivamente. Y hay muchos fashion victims deseosos de moda porque, la moda está de moda.



Hace un tiempo, tras el escándalo de CoKate Moss el heroin chic se puso de moda. Parezco yonkie. Quiero ser yonkie. Queremos a Kate. Luego vino el dirty chic, Terry Richardson mediante, y Carine Roitfeld presente. Una horda de rubias de escándalo bebían, fumaban y esnifaban tiradas por el suelo, pasadas de kilómetros de rodaje, extasiadas -en todos los sentidos- bajo la luz de los focos. Las prendas eran vilmente tratadas, tacones altísimos y caras de cansancio. Nada de modelos resplandecientes. Sesiones de fotos maratonianas para conseguir, no siguiendo el modelo de Horst de que cuando la modelo está cansada surgen las mejores fotos, el mismo aspecto que una estrella en la etapa pre-clínica de desintoxicación.


Ahora llegan las mujeres comedidas o las muy poderosas. ¿Preocupadas por su aspecto o despreocupadas totalmente? Quién sabe. Una serie de prendas que no son antiguas por ser vintage, son antiguas porque parecen viejas. Pasadas de moda. De esas que descansan en la parte de atrás del armario. Quizás sea la revancha de Miuccia Prada que, como todo el mundo sabe, es italiana y le gusta el rojo. No el mismo que a Valentino con su rojo para (muy) ricos y famosos; de hecho, el rojo Prada es más bien político. Quizás sea el punto de ironía, el ¡hasta dónde hemos llegado!, una vuelta de tuerca más o, quizás sea la forma de decir por parte de Miuccia Prada que ella es una -lista- socia.lista y que, aunque no quiere hacer colecciones democráticas, Miuccia tiene una historia de desamor con H&M, ella sabe que este mundo no se sostiene.


Al mismo tiempo, llegan aires de cambio para el mundo de la moda. Los ratoncitos de biblioteca conviven con mujeres poderosas. Secretaria apolillada contra Dama resplandeciente. Tacones de diez centímetros, lencería de encaje, barra de labios rojo sangre y guantes de cuero. Jerseys de lana, bailarinas, faldas a la rodilla, blusas resumidas. La moda nunca ha sido benévola con las mujeres, de hecho, ha sido una (sucia) tirana. Pero, ¿a alguien le importó -aparte de por lo obvio y lo moral del principio del fin- que las modelos parecieran adictas al exceso y que los diseñadores sacaran clochards a la pasarela? No. Por eso mismo a nadie le importa que Miuccia Prada se entretenga con sus mujeres represivas, oclusivas y cerradas.


Dicen que algo de erótico tienen. Dicen que algo de pecaminoso encierran. O, quizás es pedir mucho a una mujer que parece sacada de un torreón de polvo y páginas amarilleadas por el tiempo en vez de a una que desayuna champagne y no necesita mirarse en el espejo para reafirmarse. Será eso o será otra cosa. Quizás sea el fenómeno opuesto a la democratización, Internet malévolo, del ego. No necesita admiradores, si necesita algo que admirar se admira a sí misma. O, quizás sea otra cosa. Quizás Helena Rubistein no tuvo razón, quizás no hay mujeres guapas, sólo modelos retocadas. Quién sabe…

9 comentarios:

Archi dijo...

No hay verdad mas grande en lo que decía Helena Rubinstein. Siempre lo pensé, aunque no hay palabras mas exactas para definirlo.
Yo me quedo con las modelos de antaño. No hay mas que ver a Claudia en la campaña de Guess para comprobarlo.
Excelente como siempre tu manera de explicar y hacer entender las cosas.
Chapeau

Holly Golightly dijo...

Richard. Gracias. Un placer. Un beso

Pau dijo...

Hola Holly, volveré en dos semanas.
Cuídate !!!
Un beso

Anónimo dijo...

Te quedo divino el escrito, pero que son clochards?

besos!!!!

Aretha dijo...

Excelente análisis. Excelente blog, me encantaaaa
Y lo único que puedo agregar es que la Schiffer era taaan igual a BB, que belleza y que envidia

miss V dijo...

Hola! Muy buen blog!!!! te invito a este jueguito entre bloggers:

Explicar cinco reglas de estilo tuyas. Como son "reglas" deben ser principios que respetes siempre o casi siempre. Deben definir tu estilo o dejar claro cuál NO es tu estilo, por ejemplo: "Siempre llevo X de tal forma", "Nunca llevo Y". No se trata de explicar qué está de moda (eso casi todos lo sabemos) sino que consiste en, más allá de la moda, definir tus gustos y preferencias. Después de hacerlo uno puede nominar a seis personas para que lo hagan.

saludos!

Di dijo...

Las modas por definición vienen y van, ayer CoKate, hoy Amy, ¿mañana? sabe Dior a que drogadicta adorará el mundo de la moda.

Por lo menos Miucca va a su bola y nos ofrece su visión, cualquiera que sea, y no se deja arrastrar por mamarrachadas cómo Karly o Marky.

Un saludo.

Holly Golightly dijo...

Pau. Felices vacaciones. Un beso enorme.

Anónimo. Clochards significa mendigos en francés. John Galliano les subió una temporada a la pasarela de Dior y fue duramente criticado aunque, él opinaba diferente dijo algo como "Darling, in my opinion is the bets show I´ve ever done". Un beso y gracias.

Aretha. Gracias. Un beso

Miss V. Gracias. Prometo responder. Un beso

Di. Llevas razón. Un beso

Angus dijo...

Me gusta.