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lunes, julio 18, 2011

Un Cuento De Hadas


Un cuento de hadas, dice Natalia Vodianova. Casi como La Cenicienta, casi como La Bella y la Bestia, casi como La Dama y el Vagabundo, casi como... Rapuncel. La historia de Natalia Vodianova es igualmente bella. Una hermosa niña sacada de las frías estepas de Rusia donde la nieve y el hielo endurecen los corazones fue consciente, en medio de la pobreza, la desolación y la soledad, de su radiante belleza llena de ilusión, fugacidad y de un halo de oscura perversión. Natalia Vodianova es Caperucita Roja, una princesa, una reina y una ninfa. Le da la mano a Valentino y convence a sus amigos diseñadores de que diseñen un vestido sacado de los cuentos de hadas atávicos, se le haga un libro de fotos y se publique. Con la velada, con subasta incluida, se esperó recaudar -al final de la HC- fondos para hacer parques en la Rusia natal de Vodianova. A veces, alguien nos hace creer en los cuentos de hadas ... por mucho que, a veces, su vida, sea una vida perra... porque es cierto eso de que donde hay ruina, hay ascensión.

viernes, junio 17, 2011

Gipsy, Hippie, Bobo


Roberto Cavalli hizo un Dolce & Gabbana hace un par de años. De sus maravillosos pantalones estampados, aterciopelados y brocados y sus vestidos de fulana, de chica de esquina ascendida a amante querida que acude a fiestas de postín y de sus abrigos de piel para italianas lascivas o para millonarias sin remordimientos. Aquello tenía aires de Versace, hortera, extrasexual y exagerado aunque con un punto distinto, más vulgas bien sur pero es que Gianni era un absoluto genio. Hasta que bueno, ya saben cómo es la moda, cómo es esa frase de Lagerfeld sobre que eres tan bueno como tu último colección y todo el rollo... Cavalli decidió cambiar su firma, hacer algo distinto, algo que no era y.... claro, no. Como los D&G, que solo con su colección de amor a Sicilia han vuelto a copar portadas y .... parece que Cavalli vuelve....


Vuelven los ricos, vuelve lo absurdo, vuelve la vida fácil, vuelven los retos estúpidos, los zapatos en los que se bebe champan, las tiendas de seda, el raso impregnado de sudor, la coca que se pierde entre la arena, las olas que se escapan del paraíso, el futuro que corre entre las agujas de los tacones perdidos y... el joi de vivre.


Y es que no lo podemos remediar. Nos gustan las mujeres bellas, las sábanas blancas bañadas por rayos de sol, las playas del Norte de España, Ibiza, las flores blancas en el pelo, el YSL que se emocionaba con Rusia, el Valentino que se sentía un marajá en su palazzo, el frenesí de Bianca Jagger sobre aquel caballo en Studio 54 y las piscinas de fondo muy azul con hamacas y toallas de rizo al lado deslumbrantemente blancas.


Aún así pese a que Cavalli vuelve a sus orígenes -y esas chicas hermosas y alegres y que viven la vida aunque a veces sean desdichadas o estén colocadas-, hay que decir que la inspiración de la colección está sacada del viento, del mar, del salitre, del pelo empapado por la espuma del mar, por las maletas de Vuitton convertidas en macetas y llenas de tierra, de las comunas de niños de papa y de los hippies que se convertirían en tiburones en los 80s.


No es que pase nada. Uno puede ser pobre y de derechas, rico y de izquierdas... o de nada y de todo....no importa pero desde luego hay algo muy burgués en todo esto... Cavalli sabe que es verdad aquello del Gatopardo sobre que todo cambia para seguir igual... que no pasa nada porque son otros y los mismos... que somos ricos y somos pobres... que tenemos hijos sin vernos el tobillo, que amamos y morimos y lloramos los muertos y reímos en el velatorio... y todo es fascinante. Fascinan los apelativos que definen el modo de vida sin preocupaciones propias de una vida extraña, parada en el tiempo, que busca la esencia en el murmurllo de la carne en vez de en el volcán del corazón como diría Casanova aunque... nunca Don Juan, siempre Casanova. Aunque... son absurdas las tribulaciones de quien tiene todo para no tener nada.... aunque... nadie es quién para juzgar... por muy vano o vacío o por muy lleno.


Yo, tras todos esos apelativos absurdos veo sirenas que podrían ser mujeres, sobre todo, porque parecen dispuestas a dejarse caer en los brazos de quién aman. Y nada más. Mientras tanto, ver pasar la vida que es lo que cuenta... a medida que las olas de la riqueza y la pobreza permanecen inmutables entre los tejidos de nuestra vida que podrían ser de mendigo, de banquero, de hippie, de dama, de vagabundo, de sirena, de cautiva, de actriz, de prostituta, de egipcia, de amada, de temida, de cortesana o de fashionista perdida de hoy. Y eso es la moda.. ser uno mismo, ser otro... y seguir siendo uno.


jueves, marzo 10, 2011

Magnetismo Animal


Parece que todo queda en casa en el grupo LVMH, o mejor dicho, que todo queda en su grupo ahora que han comprado Bvlgari -no se puede citar la cifra por miedo al shock- y es que lo fundamental de esta colección es que Galliano, en su última ¿?, bueno su última colección de pret a porter a buenas en Dior, se inspiraba en las chicas hot de Hawai, de Oriente, en las pin ups y... voila! Tiscci también se fija en esas mismas chicas.


Bueno, Tiscci que es el diseñador de Givenchy, se baraja ahora como nombre para Dior tras el a malas con Galliano. Quizás por eso está el misterio en que el antaño melancólico, el antaño gótico, el triste y soñador Ricardo, se haya convertido en un animal selvático, magnético, intrépido que, en vez de cu,mplir la sentencia de antaño de "Dios creó al gato para hacer creer al hombre que acariciaba un león". Parece ser que Tiscci ha hecho el paso contrario, acariciar a la pantera y dejar de ser el gato...


La colección trata, al fin y al cabo, del magnetismo. Nuevas zonas erógenas, como en el Dior de los años 40 de Galliano en el que las perlas combinan con todo, sobre todo con el champagne y la frivolidad. Son las rodillas, por ejemplo, quizás por eso de la flexibilidad, de la velocidad... o la cintura, la cadera en el lugar exacto y las falsas pieles que nos ponemos para disimular.


El cuero animal sadomaso se combina con la sutileza de las transparencias. Los tacones altos patean un cemento rematado con lilas y las formas que no lo son, el pecho que no se intuye, las mangas que caen y el vientre suelto, etéreo, acaba estampado con la belleza fugaz y poderosamente sexual de una Afrodita contemporánea que nada tiene que ver ni con la muerte, ni con la vida, ni con absolutamente nada mitológico o ctónico, en absoluto. No obstante, sigue habiendo mucho de Tiscci en el ambiente bajo toda esa postmodernidad de la jungla y, aunque la melancolía pasa a una apuesta más vital, la pantera sigue siendo negra. Negra como la muerte y como la vida. Púrpura casi, como el veradero poder y´, sí...


Hermosamente amarilla como un rayo de sol.

domingo, noviembre 07, 2010

Femmes Fatales


Quizás sería mejor decir mujercitas fatales. Al fin y al cabo, no dejan de ser lo mismo sólo que con el filtro del estilo, la edad y la actitud. Se contonean peligrosamente sobre tacones y miran a los hombres con ojos seductores. Con otras mujeres, son desconfiadas. Mejor amigos que amigas, ya saben. Al final se trata de ponerse el vestido más ceñido, los tacones más altos, los labios más rosas y el contoneo más fértil. Y una copa en la mano, quizás algo de tabaco y la certeza de que lo único que tenemos es el presente.

La moda trata del presente más estricto. No se trata de la Alta Costura, de lo que dice Gaultier en París, de que sólo 100 elegidos hayan visto al colección de Tom Ford en Nueva York o de los rumores de Lagerfeld en Chanel y Elbaz y Theyskens... Se trata un poco más de Lanvin -Alber Elbaz- para H&M porque lo que vende es una cita con el hombre al que deseas, eso de Saint Laurent de que el mejor vestido son los brazos de la persona que amas, y si no, uno de sus vestidos. Y al final, es el día a día, ese pret a porter, lo que importa. La moda rápida de verdad.

Para que mis jovencitas puedan ponerse un vestidido, unos taconcitos, un pintalabios rojo fuerte, un collarcito y un poco de convicción de que este sábado merece la pena. Ya llegarán los malos tiempos del lunes después. Pero es el fin de semana cuando mis princesitas eróticas amanecen. Qué se le va a hacer. De eso se trata.

De ser mejor persona cuando amas a alguien.
Y a veces, empezamos a soñarlo con nuestro aspecto.

sábado, junio 26, 2010

Y Dios Creó A La Mujer


Eva y Pandora dan mala fama pero son tan divinas... que se olvida. Cuentan de Marilyn Monroe que en realidad no era más que otra chica mona más pero que, como le ocurría a Rita Hayworth, una vez que el visor de la cámara la divisaba, se volvía de carne, la podías tocar, sus labios te hablaban, los ojos te comían y el brazo parecía acercarse hasta tocarte como una hermana, una heroína, una diosa o un fantasma.

Marc Jacobs debió pensar algo parecido en su desfile sobre las mujeres perfectas que son todo sexo, sobre la recta pulcritud que es todo ardor, sobre la gélida frialdad que quema, que abrasa, que consume, que arrebata como la de las gatas en celo. Con ese aire divino y angelical del alma oscura que se carcome en ese epíteto mágico de que la belleza es mejor que la inteligencia pues no precisa explicación y que sentencia un trágico por siempre que no es más que un ahora.

Pero ahora, ahora dice Marc Jacobs, somos jóvenes y bellas y auténticas y nunca estarás ni más delgada, ni más hermosa, ni más rica, ni más feliz probablemente y sólo nos queda el hoy así que, este tipo de mujeres, sólo pueden vivir con el tanto más. Tanto más radiantes, tanto más gélidas, tanto más dignas de admirar. Hoy, mis burguesas cándidas no lo son tanto.

Mis burguesas no son tanto como la Deneuve de YSL en Belle de Jour sino como una maravillosa flor delicada, un vestido de color hiedra llevado con diamantes que encajan en mujeres muy blancas, algo sosas, protestantes, que visten trajes de seda color hiedra y con los ojos oscuros y el pelo recogido en un hermoso moño que confirma, extasiando al que mira, que uno pertenece inevitablemente a una época moral y estricta que llevaba diamantes al cuello del tamaño de tazones y que uno podría verles falsos, saberles falsos y encontraría auténticos porque ella lo es.

Christy Turlington, Karen Elson y Natalia Vodianova podrían ser tres coristas aspirantes a cazar marido o tres condesas amigas, tres rusas de las novelas de Tolstoi que se parecen en dignidad a ese aire sereno de la Natasha de Guerra y Paz pero lo que son es tres damas. Americanas de pura cepa pero damas (si esto no es una incongruencia) de esas que van a París a soñar y cuya vida tiene algo de vodevil.

Las Steford wifes, como se las llama, son divinas y elegantes y por dentro tienen complejos arquetipos que Jung y Freud intentaban descifrar. Simples y frívolas denotan todo un estilo de vida con solo agarrar un bolso. Parece frívolo el decir que no usan cocodrilo antes de las 12 porque nadie que merezca la pena lo lleva pero tras esa máxima se esconde todo un universo.


Sí, por primera vez en muchos años las mujeres vuelven a tener dimensión.

Y no me refiero a las 3D del pecho, de la cadera y de la cintura en su sitio ajustadas como un reloj de arena, como un surtidor de agua que brota del pecho calmando sed de infantes y avivando la necesidad de un trago del amante. No me refiero a un universo mental, ni a un atrezzo de teatro, no me refiero al gran escenario de Shakespeare, ni al cuento escrito por un idiota lleno de furia y dolor.No.
Me refiero a aquella máxima de "el hombre es la medida".

Ella lo es. Medida de lo discreto del bolso de mano con cuerpo rígido que se vuelve como una vagina dentada símbolo de lo más primitivo y lo más animal tamizado con lo más sofisticado. Medida de lo aburguesado y lo contenido y del pecho saliente, naciente, turgente y amado. Que se aprehende, se ama, se añora y se idolatra. Medida del tacón que eleva el seno y el trasero y canta las bondades del erotismo sutil y delicado que empieza en el pie y termina en el alma. Medida de lo austero, lo sangrante, lo femenino, lo oscuro, lo rojo, la muerte y la vida.
El resto es un burdo atrezzo.
Luces, cámara y acción.
Y ellas las estrellas.
!Qué estrellas!
De las que convierte todo lo demás en atrezzo.
Y en pantalla sólo salen ellas.
Vivas, jóvenes, eternas, inviolables y sagradas.
Muertas, viejas, caducas, profanas y falsas.
Pero auténticas.
Extiende el brazo y toca.
¿Sientes el calor del foco, el latir del pecho desbocado, el pulso acelerándose y el rubor llegando al rostro?
Viven.
Como las grandes estatuas.
Que malditas están por ser estatuas.
Y benditas por ser de diosas divinas.
Y Dios creó a la mujer.
Y la mujer creó a los dioses.
Divino privilegio, bonita venganza, mejor destino aún.

martes, junio 22, 2010

La Sirenita


Cuando la fantasía se convierte en mujer.
Debería rezar el epitafio de la foto difunta.
Del pasado perdido.
De la historia.
Pero, !cómo reluce la vida!
Cómo brilla el sol reflejado entre las olas.
Cómo alborota el viento la naturaleza.
Cómo agita la brisa las faldas cortas.
Cómo anima el calor a las excitantes sandalias.
Cómo sabe la playa, el paseo marítimo, las camisetas de rayas, las alpargatas y los cuentos lejanos de mar....

viernes, mayo 07, 2010

Venus Es De Carne


Venus. Femmes fatales. Vampiresas. Diosas. Perversas. Espías. Mata Haris. Todas ellas son rostros velados de la mujer universal, prototipo de la belleza, del erostimo, de la magia, de la carne, de la vida y de la muerte.



Todas las mujeres poseen ese halo ancestral que cobija su mismidad y al mismo tiempo esa otreidad sartriana que las configura como únicas.

Aunque muchas de ellas han servido de modelos de santas, de vírgenes, de putas, de mendigas, de reinas de la historia o de diosas.


La Virgen de Caravaggio, las gracias de Rubbens, las mujeres escasas de Rembrandt en la Ronda de Noche, la Virgen de las Angustias de Valladolid de Gregorio Fernández, la Gioconda o las Venus que eran Phriné en realidad.


No dejaron nunca de ser hermanas, amantes, putas, míseras modelos, santas, señoras, hermosas musas, diosecillas... y mujeres de carne y hueso.
¿A quién adoraban en Atenas, a la mujer o a la diosa o... a ambas?

jueves, mayo 06, 2010

Summer TIme


Tener clase.
Es, francamente muy díficil,
Se trata de algo que se irradia, que se respira, que se emana...
Está en el ambiente.


Italia tiene clase.
Sus damas tienen clase.
Su cielo tiene clase, tiene alma.
Su sol tiene espíritu.


Las grandes señoras de Italia caminan, sienten y respiran bajo esos cielos estrellados. Y eso ayuda a tener clase.

Eso de... "el que nace bonito..."

lunes, mayo 03, 2010

Infancia


Los sueños de infancia son azules. De terciopelo la lazada, de encajes las mandas, con olor a perfume y a incienso de Iglesia en domingo y zapatos lustrosos, a poder ser por una criada, si es que había suerte en esta España mía, esta España nuestra.
Señoritas bien por el Retiro con lazo, dando de comer a patos y palomas y con criada unos cuantos pasitos detrás para dar a la niña libertad (pero vigilada) y confesiones con otras niñas bien que se cuentan ay cómo comen los hijos de la criada, la Luisa, las limaduras del chocolate que comemos nosotros entremezclado con cotilleos, malicias infantiles y honestidades irrefrenablemente infantiles también baño de domingo Dios mediante y compartir a medias con los hijos esos de las limaduras del chocolate de hacer los gusanitos y las muñecas, aunque ellas hacen también de criadas porque lo hacen tan bien... Se nota que van aprendidos de casa porque están condenados a ser lo mismo que sus padres.
El lunes se nota porque viene la modistilla con arreglos y trajes para todas. La madre en primavera usa chaquetillas blancas que quieren aspirar a Chaneles nacionales y vestidos de fiesta de color verde y lila, como las flores silvestres que se crían en invernadero. Las niñas, María, hazme el favor de ponerlas algo fresquito para que no se ensucien y demás niñerías, y María, resignada, cree que está bien pincharlas un poquito con los alfileres a modo de broma a lo que la niña grita un aaaaaaaaaaaay! ay! que cuenta que si su madre es Doña Elena, ella pronto será Doña Ester y no Estercita.
Si es que se escapa la infancia entre alfileres.
Un día es un lazo de terciopelo y al siguiente, zapatitos de tacón.
Ay madre

martes, marzo 23, 2010

Frescura, Juventud Y Espontaneidad


Hay que reconocerlo.

Oscar Wilde tenía razón cuando dijo que sólo hay dos cosas que importen en la vida:
juventud y belleza.
No hay nada parecido a la juventud.
A ese latir desbocado en el pecho, a esa pasión febril que de repente llega, a ese corazón que se entrega al amor, a ese enamoramiento público y clandestino al mismo tiempo...
A esa frescura...
Esa vorágine que atrapa, que atrae, que no rememora sino que vive. Que es el presente y no el pasado. Las ganas de vivir, las ganas de disfrutar, el placer. Lo que no se puede hacer y lo que sí y lo que sin poderse, se hace. Lo que se aprende de los errores y no de los lamentos.
Los pecados que son propios y no de segunda mano.
El deseo que sobrecoje, alimenta el cuerpo y penetra en el alma.

Las tentaciones que no queremos vencer.



Las oportunidades que tenemos.

El futuro que hay que conquistar.

La inmensidad de lo que no podemos escapar.

La vida misma....

Sin medias tintas, ni fantoches, sin arrepentimientos, sin confesiones...
Sólo con camino a recorrer por delante y pocas huellas que mirar...
Y nada a la espalda.
Sólo se mira adelante.