lunes, marzo 23, 2015

Liz Taylor Y Roland Barthes


1971

1965

Aunque Liz Taylor me parece bellísima, nunca ha sido una de mis estrellas fetiche. Sin embargo, hoy hace cuatro años (unodos y tres) que murió y quiero recordarla. Sus ojos me impresionan mucho en la pantalla, y tiene un corte de cara que a veces me recuerda a Vivian Leigh, sin embargo, aunque fue la mujer más famosa del mundo por su romance con Richard Burton, y su rostro es bellísimo, la gente que la conoció decía que era un efecto porque era muy bajita, tirando a cabezona, y su perfección se estropeaba un poco en conjunto. Eso no quitaba fascinación a su cara, por supuesto, y por eso traigo esos dos primeros planos de Vogue tan hermosísimos, de 1965 y 1971, que me hacen recordar aquello que dijo Roland Barthes sobre el rostro de la Garbo y que creo perfectamente válido para el de Liz Taylor que, probablemente, fuera la última estrella del viejo Hollywood. 

"La Garbo aún pertenece a ese momento del cine en que el encanto del rostro humano perturbaba enormemente a las multitudes, cuando uno se perdía literalmente en una imagen humana como dentro de un filtro, cuando el rostro constituía una suerte de estado absoluto de la carne que no se podía alcanzar ni abandonar. Algunos años antes, el rostro de Valentino producía suicidios; el de la Garbo participa todavía del mismo reino de amor cortés en que la carne desarrolla sentimientos de perdición.
Se trata sin duda de un admirable rostro-objeto. (...) En su enorme belleza, ese rostro no dibujado sino más bien esculpido en la lisura y lo frágil, es decir, perfecto y efímero a la vez, incorpora la cara harinosa de Chaplin, sus ojos de vegetal sombrío, su rostro de tótem".

martes, febrero 10, 2015

Tres En Raya: Lara Stone, Kate Moss Y Daria Werbowy


En septiembre de 2012, Vogue París, dirigida por Emmanuelle Alt, publicó tres portadas diferentes de la revista, protagonizadas por Lara Stone, Kate Moss y Daria Werbowy, en idéntica postura y con igual vestuario, de Dolce & Gabbanna.


Para este marzo, Emmanuelle Alt ha vuelto a repetir la operación. Kate Moss, Lara Stone y Daría Werbowy, vestida idénticas y en idéntica postura (las mejores piernas las de Lara, por cierto).


Las portadas, las seis, son bonitas, y sobre todo las segundas, las actuales, tienen un aire a Helmut Newton que está bien. No es que sean un prodigio de original, sobre todo porque el juego de dobles solo tiene gracia si se hace muy bien y no cuando es una fórmula. Newton lo hizo para ver la diferencia de actitud entre una mujer vestida y una desnuda (por cierto, una de las modelos levanta el pie equivocado).


Además, la idea no es ni explotada por primera vez, Katie Grand en Love ya hizo una edición con ocho modelos -Kate Moss, Naomi Campbell, Lara Stone, Daria Werbowy, Amber Valleta, Natalia Vodianova, Kristen McMenamy y Jeneil Williams- en idéntica pose en el verano de 2010.


Y, por si fuera poco, en junio de 2006, la revista W ya juntó a las tres tops, Kate, Lara y Daria, fotografiadas por Weber.

Todo es bonito. Pero a veces la belleza es insignificante.
Aunque bella, claro.

martes, diciembre 30, 2014

Las Pieles De Helmut Newton













Es curioso que un fotógrafo como Helmut Newton, que lo hizo absolutamente todo: publicidad, fotografía de moda, trabajos artísticos, retratos... y más, haya quedado a veces relegado a una imagen de desnudos (quizá por su estupenda colección Big Nudes que sale en el inmenso Sumo de Taschen, por ejemplo) o de mujeres en actitudes sexualmente parafílicas. Es injusto, en mi opinión, que su ingente obra fotográfica, al fin y al cabo él se consideraba un pistolero a sueldo, quede inserta en cuatro o cinco clichés que, pese a ser ciertos, no son lo único que le define.

Para mí la obra de Helmut Newton no trata, en ningún momento, sobre el sexo sino siempre sobre el poder. Siempre recomiendo a todo el mundo la biografía de Helmut Newton porque lo tiene todo: la historia de una vida fascinante, humor, una visión personal sobre la moda, las revistas y la industria así como una reflexión acerca de su propia obra, con fotografías seleccionadas, y sobre su estilo y su trabajo. Las fotografías de Newton se entienden mejor si se acerca uno a su personalidad: tan obsesiva, cruel, divertida y generosa como se desprende de sus páginas. Yo no sé si Helmut Newton era una gran persona, probablemente no -quién lo es-, pero desde luego era un gran artista y 

Charlotte Rampling con abrigo de piel, fotografiada por Helmut Newton, es una imagen intrigante. No solo porque tiene una constante en su obra, la de las mujeres con las piernas abiertas que son, además -y para mí-, todo lo contrario a la sumisión, sino por esa combinación de la piel del abrigo y de la carne expuesta, la desnudez que se intuye bajo el abrigo y que combina, bien, mal, extrañamente, quién sabe, con el maquillaje que se le adivina y ese pelo tan peluquereado. Debe esperar a un amante o ya le ha abandonado. 

Otra de mis favoritas es la última, que salió en el Vogue británico y que Newton cuenta que fue extremadamente difícil de hacer porque el avión no podía volar tan bajo y casi mata al piloto, y al resto del equipo con sus exigencias. A mí me recuerda un poco a la escena de Cary Grant siendo fumigado en Con la muerte en los talones y transmite bien esa sensación de angustia al tiempo que de elegancia. Hasta la muerte, bien vestido.


Me gusta también la del caballo, la penúltima, porque es una foto que Helmut Newton repitió mucho a lo largo de su carrera, por ejemplo, con un oso y también con abrigo de pieles pero más inspirada en Rusia, por el gorro, por el oso bailarín... La imagen es de 1971 pero tiene otras variantes porque le debió gustar la imagen de poder total que transmite (y porque siempre le interesó vincular a la mujer y al animal). Sin embargo, a mí me resulta interesante por otro motivo. Cuenta en su autobiografía que en Vogue la retocaron: el oso tenía una erección que fue eliminada para que se publicara. Según Newton, pasaba habitualmente cuando ponían animales cerca de una mujer hermosa. Lo de la piel y la naturaleza debe ser verdad.