domingo, octubre 26, 2014

Jean Seberg Turlington











Claudia Schiffer es, cómo no, mi modelo favorita. Pero Christy Turlington es mi segunda modelo favorita y la segunda modelo de la historia. Creo que su rostro es quizá más bello que el de la Schiffer porque es más armonioso (aunque estamos hablando de unas dimensiones de lo bello que son milagros de la naturaleza) y también porque se operó la nariz (y quizá la boca) y quedó de maravilla, algo que la Schiffer nunca jamás hizo (tiene una nariz mínima). 

También me parece refinadísima, algo que en ocasiones no aprovechaban de Claudia o que dejaban en un segundo plano para sacarla siempre buenísima en traje de baño. En este editorial recrea el estilo de Jean Seberg, lo que es curioso, porque Turlington es muy europea aún siendo americana. Todo el mundo decía que era muy dulce y fue muy amiga de Linda Evangelista, aunque actualmente no se hablan, y de Cindy, con la que se rumoreaba que tuvo una etapa de ambigüedad sexual y todo, por cierto, mientras estaban casadas cada una de ellas. 

La cuestión es que hablo poco de la Turlington y me encanta. Tiene una carrera impresionante, aunque se bajó de la pasarela pronto (mucho más pronto que la Schiffer), y va camino del centenar de portadas de Vogue (supera las cincuenta de largo) lo que es una locura. Me gusta todo el editorial, sin que el estilo de Jean Seberg me guste demasiado, y me encantan las fotos y el blanco y negro que tienen. 

viernes, octubre 17, 2014

Otoño En Vogue







































Otra tanda de portadas de Vogue que, sin ton ni son, me parecen otoñales. En general, casi todas son marrones (una gama muy de la estación con las hojas secas y tal y cual) pero también hay alguna en tonos azules porque a mí me parece que la combinación del gabán marinero con algo blanco es bastante otoñal aunque puede que sea más primaveral, en realidad. Es una pena que se haya perdido, (ya después de la II Guerra Mundial no se seguía al pie de la letra ni mucho menos pero a mí me resultaba muy interesante) lo de las portadas estacionales. 

Es decir, en verano, de verano y en invierno, de verano.... porque eran muy hermosas y le hacían a uno sentir la sintonía de la moda con la realidad cuando, en realidad, la desconexión es total porque en verano sale lo de invierno y en invierno sale lo del siguiente verano y hay un hemisferio completamente marginado y las marcas pequeñas tienen que comprar las telas mucho antes que las grandes y luego Zara lo copia en una semana. 

Sin embargo, siempre me pareció muy hermoso lo de encontrar el orden dentro del caos y, quizá, por eso, ahora que empieza a hacer de otoño (aunque sigue haciendo buenísimo) me gustan las viejas portadas de Vogue de otoño, en las que se entremezclan años, modelos, dibujo y foto, sonrisas y tristezas, damas de la Alta Sociedad y mujeres de baja estofa que sonríen o aguardan o desesperan, incluso, con la luz del otoño que es la más bonito de todas. 

Hay de todo en las fotos pero, en general, todas me gustan. Mi favorita, eso sí, es la de Linda Evangelista, la última, para Vogue Uk en 1992, fotografiada, si no recuerdo mal, por Arthur Elgort. Y eso que la inefable de Linda me resulta siempre bastante cargante, como a Helmut Newton que nunca jamás accedió a fotografiarla. Tampoco es que Linda lo haya sentido demasiado en su carrera, aunque siempre se dijo que no se llevaba nada nada nada con Claudia Schiffer (que sí tenía relación con Christy, Nadja o Naomi), como tampoco Kate Moss por cierto, pues Meisel siempre le ha ido a la zaga, le gustan las proporciones de su rostro, y probablemente sea la modelo con más portadas de Vogue de la historia, por encima de la Schiffer (y de Lauren Hutton). 

La de Claudia Schiffer toda en marrón, echándose la mano por delante de ese echarpe marrón y con esas perlas, es una preciosidad y muestra toda la elegancia de Claudia, que es más de gestos delicados que ninguna otra de las tops. La primera de Christy, la que abre el post, en azules demuestra que sí, que Christy Turlington tiene un rostro bello, bellísimo, y que es imposible encontrarle una foto mala.

miércoles, octubre 08, 2014

Piel Y Piel, Fendi Y Schiffer








Campaña de 1989 de Fendi.











Reportaje de Arthur Elgort, con estilismo de Grace Coddington, para Vogue USA. 1994. "Roman Holiday" con Claudia Schiffer como modelo.

Esta campaña y este editorial siempre me han gustado muchísimo y me parece que tienen muchos puntos en común. Esa belleza de lo artificioso, por un lado la piel animal tan salvaje que encaja tan poco -pero tan bien- en la Roma clásica y decadente, con esa luz tan dorada, tan de una época de Lagerfeld, y por otro el de Claudia Schiffer, germánica total pero alegre, alegrísima, recorriendo Roma vestida de Alta Costura mientras las piedras, las fuentes, los obeliscos, la gente... no es más que mero atrezzo de su propio cuento de hadas, completamente soñado, completamente mítico, me parece que están en ambas imágenes. 

En realidad, poco tienen que ver. Mientras una es la Roma más melancólica y decadente, la de Schiffer, la de Elgort, es la Roma más publicitaria: no hay grandeza que se evapora por el tiempo ni ese caos tan propio de Roma donde la Fontana de Trevi queda encajonada entre dos paredes porque no hay sitio físico para reunir tanta belleza. Y, sin embargo, esas dimensiones exageradas de la estatuaria del pasado, combinada con los seres vivos del presente, tan ajenos a aquellos hombres del pasado que amaron y rieron como ellos, me parece exactamente igual, me transmite lo mismo: una insignificancia del ser humano tremenda pero, al mismo tiempo, una tranquilidad inimaginable porque si las piedras están es porque las hizo alguien, seres pequeños que construyeron algo muy grande.

La gente cree que la moda es frívola y luego va al cine a ver La gran belleza. Yo esto de la piel contra la piel y la piedra contra la piedra ya lo había visto.