miércoles, julio 16, 2008

Fausto


Cuentan de los años cincuenta que son el primer paso de una carrera muy larga que se dirige al culto de su majestad, el niño. Hoy dirigen el mundo los adolescentes. Internet está plagado de diversas generaciones, subculturas, o tribus urbanas que se unen en una comunidad que, por primera vez en toda la historia, traspasa las fronteras para recibir el sobrenombre de “aldea global” ya que es la primera vez que las fronteras dejan de existir en un plano real y, de forma sincronizada. Es el ciclo del tiempo o, la rapidez con la que se vive y se vienen los tiempos.


Es la obtención de poder una forma de ver cómo cambia la sociedad. Dinero, sexo, otra realidad y consumo. Un universo cambiante, rápido y activo. El marginado popular, la popularidad de los marginados. De cualquier forma, sea cual sea el leit motiv del mundo y sus motivos, el mundo puede estar, por primera vez, en manos de los adolescentes. Lo que antes era el inconformismo de las mujeres solteras que reclamaban la no necesidad de un príncipe azul y que buscaban ahogo, consuelo o alegrías en zapatos de quinientos dólares mientras surcaban Nueva York desvelando y rompiendo tabúes e intimidades acerca del sexo; ahora son bandas de jóvenes ricos-guapos-pijos los que buscan su lugar en el mundo o, en un mundo, en el que Louis Vuitton y Christian Dior conviven con el mundo del blog y la informática. Reclaman su terreno y, no, no es solo moda. Es una señal, el rayo antes de la tormenta, el trueno antes del diluvio.


Dijo Bismarck que, “si tiene que haber una revolución, mejor ser los artífices que los sufridores” y, ese podría ser el lema del mundo de hoy. Una mezcla de vive el segundo, carpe diem y la reflexión casi pagana del culto al ídolo, atroz y, despojado de sentimientos para dejarse caer en un mundo cuajado de percepciones. Un mundo sin consecuencias pero cargado de simbolismos. Un mundo en el que la libertad vive en una celda, un mundo en el que todo es diferente y, en el que, al mismo tiempo, al unísono, como una melodía que se confunde y que roza la inaudible, sigue igual. Reclaman poder, lo obtienen porque consumen.


Consumo luego, existo podría ser la máxima de una generación que ha crecido con la tercera revolución industrial. La reclamación de una identidad, la diferencia. El socialismo del narcisismo, la popularidad de la vanidad, la importancia de la imagen, la sociología. No es tan importante luchar por un sueño, lo importante es tener un sueño. No estoy de acuerdo pero, así es la vida. Ya no hay mayos del sesenta y ocho pero tampoco se necesitan, ya no hay summers of love o Woodstock pero, todo tuvo su momento. Generación X, Generación Html, Generación Ftlg. Ni mejor ni peor, diferente. Y, al fin y al cabo, ¿de qué se puede quejar el mundo si consumen como nadie, devoran la moda y veneran a las marcas de lujo?


No necesitan saber quien era Balenciaga más allá de saber que Ghesquiére es un genio. (¿Genio? Sí, una palabra que, al día, se puede usar entre mil veces e infinitas.) ¿Quién era Worth y qué cambió Poiret? A quién le importa. Arribismo. O, decadencia. Pero, al final, Goethe se suicida y Fausto se salva, al menos en el segundo Fausto del autor. Culto al Fausto, culto al fausto, culto a lo fastuoso. La generación sin consecuencias. Eso sí, pronto verán que los ángeles no llegan. No hay segundas partes. Una bala. Una soga. Un pacto. Una estética. Un sueño. Fidelidad. Pasión. Grandeza. O genio o mediocre. “El único que no se equivoca, es el que nunca hace nada.” Que no ocurra. Muévete. Crea. Desgarra. Siente. Haz algo. Fuera apatía. Grita libertad y muere. Pero, grita. Schrei, Scream. Freedom.

19 comentarios:

Hummingbird dijo...

algo así como que es más libre el que menos consume, como más rico el que menos necesita. el consumista compulsivo que puede gastar mucho,lo hace pero el placer adrenalínico que recibe es de muy corta duración. algo demasiado inmediato y pasajero, por eso sigue y sigue consumiendo. y está muy bien, sobretodo para las grandes corporaciones multinacionales dueñas de todo. y éstas sí que no tienen fronteras. la libertad la da el dinero, no me extraña que la proclamen a los cuatro vientos. son otros tiempos como tú dices, la libertad no está de moda para los harapientos. gran post holly, me ha dado que pensar. muchos XX! y un abrazo

Pau dijo...

Hola Holly,
Vaya post, de nuevo clavas tus palabras hasta la perfección, cómo has descrito los tiempos en qué vivimos, aunque me temo que en mi caso me he dejado arrastrar por un consumo feroz ( buscando el subidón de adrenalina )sin pensar demasiado.
Gracias a tí, entiendo que la moda tiene una historia y que Poiret o Chanel escribieron su nombre en ella por meritos propios.
Seguiré aprendiendo contigo.
XXX
Pau

Holly Golightly dijo...

Hummingbird. El consumismo ayuda a superar muchas cosas, tampoco hay que pensar en vivir en una autarquía o encerrarse solamente en lo que se necesita para subsistir porque no lleva a ningún lado.

Criticar el consumismo por el consumismo es, muy estúpido, o, como poco, es no saber a qué ritmo vienen los tiempos y no adaptarse. La sociedad del bienestar viene dada por el consumismo y la sociedad de consumo por lo mismo, por comprar más de lo estrictamente necesario.

El consumismo es nuestra época pero, hay que saberlo. A eso me refiero. Un beso

Pau. Muchas gracias. De cualquier forma creo seriamente en que no tiene porqué ser malo el consumismo, a veces cuando uno reflexiona sobre el parece que todos los que le oyen son superficiales por comprar.

Eso me parece una tontería.La superficialidad es maravillosa y la frivolidad también y, uno nunca debe sentirse culpable por lo que hace si lo sabe. Un beso y gracias.

Di dijo...

Y todo esto con la campaña de Chanel en L.A. la ciudad con menos glamour del mundo, después de Miami, a pesar de todas sus estrellas de Hollywood.

Qué fina ironía la tuya, jeje.

Holly Golightly dijo...

Di. Una vil maldad. Un beso

Señor Quinquillero dijo...

El problema no es el consumismo sino la falta de identidad y el sentirte protegido por un rebaño.


De todas formas todo llega a su fin y lo que es hoy mañana no será y se verá relegado por lo que no hoy no es.

Conclusión: no seas ;)

Hummingbird dijo...

quizás me fui por las ramas, es cierto holly, sin consumismo al menos yo no existo y no por por el 'compro luego existo' (que también, claro) si no que mas bien por el 'vendo'. mejor dicho, me fui por los cerros de úbeda, ya que mi concepto de 'libertad' va ligado al poder adquisitivo-económico de cada uno. y eso no quiere decir que me gustaría vivir en un kibbutz...nada que ver con tu post pero nunca me dejan indiferente. un gran abrazo y xx!

Holly Golightly dijo...

Señor Quinquillero. No seas. O sé, pero diferente. A la gente le aterra la diferencia. Un beso

Hummingbird. Oh no pasa nada. Lo mejor es cuando algo te saca de tu aislamiento, por definirlo así, y te insufla otra cosa. No te preocupes, a mí me encanta cuando pasa. Un beso

Anónimo dijo...

Hola Holly, me encanta que puesieras en tu post esa fantastica y mitica campaña de Chanel con Daria que ya hemos comentado tu y yo varias veces... tengo amigos que consideran de culto esa campaña... cambiando de tema aún espero tu post sobre Hermes y esas historias oscuras y de poder que siempre he escuchado y ese mundo conectado con Asia que siempre ha mantenido Hermes, asi como esos personajes que tienen a esa casa como su Fetiche. Como siempre eres unica. Besos. Limón_de_Luxe.

Holly Golightly dijo...

Limón De Luxe. Vale, prometo escribir un post sobre Hermés pero, no ahora que no he encontrado el algo que me hace escribir. Dame tiempo. Un beso

Honeymoon dijo...

U r a fashion addict ! If u want, I invite u to come to see some of the most beautiful heels, dresses and bags of the Paris fashion weeks and many more...!

Holly Golightly dijo...

Honeymoon. Thank you. I will go. A kiss

Pau dijo...

Hola Holly, el consumismo ayuda a superar muchas cosas, es cierto, y como bien dices, si eres consciente y puedes comprar algo que te guste, no es malo, y también te confieso que me encanta regalar cosas, cuyo valor para mí es más importante que el económico, valoro más el tiempo que dedico a encontrar lo perfecto para esa persona que es especial, que el precio en si.
Me uno a la petición de un post sobre Hermes cuando tú quieras, me intrigan algunas cosas y quiero conocer tu opinión.
Un beso

Anónimo dijo...

me parece demasiado bueno el post que pusiste, pero hay algunas oraciones que pierden el sentido cuando no pones bien las comas, pero por lo demas todo estuvo de maravilla y si es cierto que esta nueva generacion no le interesa saber de aquellos precursores de la moda, que por ellos la moda es lo que es, y que los actuales diseñadores no serían para nosotros genios si ellos no tomaran inspiracion de los grandes como Christian Dior, Poiret, Balenciaga, entre otros.

Gracias por lo que nos compartes

Holly Golightly dijo...

Pau. Con tiempo. Nunca he entendido eso del consumismo, es maravilloso. Y, como diría Madonna de los Manolos "duran más que el sexo". Un beso

Anónimo. ¿Demasiado bueno? Nunca. Gracias por comentarios como este. la puntuación es algo que siempre se me descontrola, es que cuando escribo lo hago a borbotones, o sea, como si tuviera presión por dentro y, se me descontrola. Si reflexiono, puntúo bien pero me cuesta horrores. Espero verte por aquí y gracias. Un beso

Aline dijo...

Consume menos, elije mejor
Vivienne Westwood

Holly Golightly dijo...

Aline. Una gran sentencia. Genial frase. Un beso

irela dijo...

Hola Holly, por fín puedo tomarme un rato para hechar un vistazo a tú blogg. Es un placer que me reservo para mis momentos de intimidad.

Acabo de llegar de Milán, dónde apenas me ha dado tiempo a mucho, pero lo suficiente como àra reafirmarme que en el consumismo está la clave.
Crisis, no, solo en los sectores donde la imagen no iporte, plaza San Babila abarrotado, cuadrilatero plagado y todoello un lunes a las 15.30 de la tarde, y sí todo el mundo con bolsas y sí en cada plaza su toro. Via de la espiga era el sinónimo de una campaña publicitaría de Hemés, Prada, Dolce, Gucci, o Saint Laurent, y en San babilia convivian todos al más puro estilo de comuna.
Por fín un atisvo de serenidad en mis sentidos, así que si viva el consumismo, desatado y sin causas, pues podemos ofrecer un mundo mejor, que el dinero corra libre, se mueva juegue y divierta de esa forma todos podremos entrar en el juego sino solo será de unos pocos.
Besitos

Holly Golightly dijo...

Irela. Muchas gracias. Se te echa de menos y, sobre todo por aquí. :)

Dicen que Italia, Milán, es la gran capital de la moda, disfruta allí porque te va a servir de mucho, eso seguro. Aunque uno de los más grandes secretos o de las barabaridades más grandes italianas es el tráfico de ideas.

Las fábricas enseñan a las otras marcas el trabajo del resto de firmas por si hay una idea luminosa. Es un semi secreto.

Decían que Valentino nunca miraba, decia que su colección era suya y la de otros también era solo suya hasta la presentación pero que, Alberta Ferreti siempre miraba. Un beso