viernes, septiembre 20, 2013

Blanca Claudia En Chanel














Aunque al principio de su carrera en Chanel, Karl Lagerfeld utilizó en muchas ocasiones escenarios mediterráneos, su afición por el norte de Europa fue patente desde el inicio y, actualmente, el sur casi nunca aparece en las colecciones. Esto es algo que le distingue de Coco Chanel que gustaba de escaparse al País Vasco y a la Costa Azul y que no sólo le gustaban las mujeres morenas (popularizando ella misma el bronceado, para escándalo de la buena sociedad) sino que admiraba el estilo de las gitanillas y de la gente del campo, recreando, en versión de lujo, sus prendas para su casa de costura. Así fue como llegaron a Chanel prendas tan dispares como boinas vascas -la txapela-, pantalones de pintor blancos, camisetas marineras, alpargatas, faldas de volantes y blusones de romaní y chaquetas de punto, muy marineras, convertidas en abrigos largos que se ponía para dar paseos por la playa.

Aunque es cierto que a Chanel le fascinaba el sur de Europa, su inspiración no se limitó al ambiente que mejor conocía, el francés, sino al eclecticismo. A Chanel le vino bien conocer al gran duque Dimitri para incorporar las pieles, los bordados y brocados rusos y esa imagen de la elegancia y la opulencia tan excesiva y, al mismo tiempo, tan consustancial a la personalidad del ruso que siempre vive rodeado de una camaradería que hizo que, evidentemente, la revolución comunista fuera posible al tiempo que, su gusto por el lujo, produjo que la revolución comunista fuera un fracaso. También le vino bien conocer a Bend´Or que le enseñó lo que era la elegancia inglesa con esas casas de campo llenas de criados que lo mismo te pueden envenenar que salvar la vida, y todo sin alzar las cejas, caballos y un sabor añejo y un poco rancio pero confortable y encantador al tiempo.

No obstante, hay una obcecación, un deseo de trabajo y trabajo, una creatividad inagotable incluso en su decadencia y una negativa a apartarse porque el alma no aguanta lo que el cuerpo pide que les son comunes a Chanel y Lagerfeld. Si a Coco le molestaban las rubias en Chanel y también el sexo por el sexo, el sexo que no era sofisticado e íntimo, Lagerfeld plantificó a Claudia Schiffer en Chanel. Y qué hermosa, qué divina, qué ángel vestida de blanco, en diferentes años, haciéndose lo mismo gaucha que nueva rica, lo mismo señora de los años treinta que actriz de cine mudo... y es que Lagerfeld lo supo ver, supo ver lo que revoloteaba en ella... Porque Claudia Schiffer, la más grande modelo de la historia, sólo hubiese podido ser buena actriz... de cine mudo. Lagerfeld estaba en lo cierto, no hay más que verlo. 

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me encanta cómo escribís.

Maribel (Alexa) dijo...

Sabía que a Coco Chanel le gustaba que sus modelos se pareciesen a ella en color de pelo y talla, pero no sabía que rechazaba a las rubias.

De todas formas he leído que ofreció a Brigitte Bardot la posibilidad de convertirla en una mujer elegante y ella respondió que no quería parecer una vieja. Es curioso porque aunque Claudia en mi opinión es más guapa que Brigitte en sus comienzos en una campaña que hizo para Guess se parece a Brigitte.

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Gracias.

Maribel. A Coco en esa época le interesó Romy Schneider, parece que le fascinaban las bellas jovencitas aunque a mí me parece que Romy era mucho más hermosa que Bardot. ¿Sabes que Schiffer siempre ha odiado que le dijeran que se parecía a BB? Es el mismo tipo de obsesión que la de Chanel y las morenas. :)