lunes, junio 25, 2012

Westwood Y Watteau



En 1995-96, Vivianne Westwood se inspiró en el rococó francés para su colección. El artista en el que centró su trabajo fue, cómo no, Watteau. Junto con Boucher, este artista representó como ninguno -¿y Chardin?- el espíritu del XVIII francés ilustrado por Luis XIV, XV y un poco del XVI. El rococó trajo una nueva forma de ver la vida: más cómoda. Se alejaron de Versalles todos los aristócratas franceses porque tenía una etiqueta muy rígida y muy fría y optaron por despreciar el nuevo clasicismo de Bernini y del Barroco y por preferir los muebles llenos de dorados y cajones, los vestidos de escote bajo, los cuadros de escenas galantes -y con un puntito erótico- y las charlas los jueves en casa de Madame la Comtesse.

El rococó que la Westwood ilustró en este traje de Linda Evangelista es más impactante que el auténtico rococó, más en la línea de los colores pastel, de las medias sonrisas y de los amoríos discretos. La donna que la inglesa aficionada a los polisones y a los corsés refleja es algo más agresiva, más impresionante. No tiene que ver con la ternura de Maria Antonieta jugando con sus corderos en el Trianon... sino que tiene más bien que ver con una nueva femimeidad que también trajo el rococó.

No fue la única la inglesa a quien le fascinaron los pintores para sus obras, Balenciaga también se inspiró en Lautrec, otro francés, de imaginario algo distinto.


7 comentarios:

Wed* dijo...

Hubo un tiempo que ella reinaba, uno muy lejano.

variopaint dijo...

Parece que, en ocasiones , todo estuviera inventado (o medio inventado)en este caso, el fotógrado realiza un planteamiento agresivo del rococó, con una mujer que mira con desacro a la cámara y que resulta ser aquí poco rococó, casi mostrando una desnudez imaginaria que el ropaje post barroco intenta ocultar en vano. Del mismo modo, la disolución de la forma mediante el rococó se reduce más bein a la anécdota superficial, igual que podían serlo las conversaciones chez la comtesse: el asunto de las verdades queda así oculto, aunque en el fondo interese como el desnudo tapado de Evangelista.

bsssssssssss.

Holly Golightly dijo...

Wed. Linda mola. Nunca ha sido de mis favoritas, ni mucho menos. Pero Linda era una reina con todas las letras. :) Mua

Variopaint. Me chifla el rococó señor M. Me chifla. Mua

Alphonse Doré et Noir dijo...

Es que Watteau es Watteau...

Y el rococó, bueno, con ese nombre tan gracioso, ¿cómo no nos va a gustar?

Holly Golightly dijo...

Alphonse. :) Mua

Señor Don dijo...

Al final esta foto y cualquier pierrot de Watteau, vienen a ser lo mismo, la delicada caida de polison constrasta de manera muy poderosa, con la soberbia lazada, y el pelo de la Evangelista, el rococó, nunca murió, por que siempre todos tenemos algo de ello, del mal entendido neo-barroco, que se confunde, que superfluye, pero no, rococó, rococó de la Westwood, de Lanvin, o de los locos 80's, rococó mal y bien entendido de pintores disonantes, de escenas bucólicas de churrigueresco en España, de columpio y besos, de verbenas y como no de arte y moda.

vestidos de fiesta dijo...

Me encantó estos diseños, son dignos vestidos de fiesta...