viernes, mayo 25, 2012

Encuentro En París



















William Holden y Audrey Hepburn ya habían trabajado juntos en Sabrina pero, vaya, Sabrina -con ese nombre tan poco propio de una hija de chofer- prefiere, por lo visto, a Bogart. La verdad es que fue bastante habitual a lo largo de su carrera cinematográfica que Audrey Hepburn compartiera pantalla con galanes mucho mayores que ella que hacían de sus parejas. Es el caso de Paris when it slizzes que en español se conoce como Encuentro en París. No se trata de una gran película pero a mí me resulta muy simpática. En ella, Rick (Holden) es un guionista que está escribiendo La chica que robó la Torre Eiffel y Gabi (Hepburn) es su máquina de escribir. A ella le viste Givenchy -claro- y también le perfuma. Eso es algo que siempre me había resultado curioso. El cine, como medio audiovisual, se limita a ser percibido por los ojos y los oídos pero, en este caso, el dato es muy significativo.

Todo el film trata de los cambios que uno vive. Además, está lleno de guiños a la filmografía de Miss Hepburn (My Fair Lady y especialmente Desayuno con Diamantes...) y es un homenaje al cine en sí mismo (Frank Sinatra o Tony Curtis). Es curioso que Holden y Hepburn fueran pareja en la vida real aunque no funcionaron -no por la diferencia de edad- porque él tenía hecha una vasectomía y ella quería tener hijos. Siempre me ha parecido que el amor entre Mel Ferrer y ella, no tuvo sentido. No sé. Un amigo cuyas opiniones cinematográficas respeto, considera que la mejor película de la Hepburn fue Charada. Yo prefiero Desayuno con diamantes, claro, y My Fair Lady y Charada me resulta histriónica y no me hace mucho tilín pero es verdad que Charada, Encuentro en París y Desayuno con Diamantes tienen muchos puntos en común.

Para empezar, el vestuario es de sensación. Hepburn hace su entrada en Encuentro en París vestida de verde, poco a poco, se va soltando la chaqueta y la melena. Avanza hasta una fantasía nocturna y luego se convierte en lo que debe ser el verano en París: vestidos blancos camiseros y trajes rosas. Es curioso que ese esquema aparezca también en Charada y en Desayuno con Diamantes. Pero eso, os lo cuento mañana.

4 comentarios:

variopaint dijo...

Me encantan ambos; una pena que se fuera con el plasta de Mel Ferrer: Holden mejor, con o sin criaturas, a lo mejor podían haber adoptado a un chino de suplente, y tan felices mmmmmmmm....las cosas son así.

bsssssssssssss

Holly Golightly dijo...

Variopaint. ¿A que Mel Ferrer era un latazo? Porque no hago yo las parejas en el mundo que si no...vamos hombre. A todos nos gusta más William Holden aunque a mí me gusta más Gregory Peck, salvo por lo de Gregory -qué horror-. :) Mua

Alexa dijo...

Además de las obvias “Desayuno con diamantes” y “My Fair Lady” me parecen de gran calidad “Dos en la carretera” y “Sola en la oscuridad”. Luego está “Una cara con ángel” que sin ser una gran película tiene su encanto y visualmente es muy atractiva. “Charada” por alguna razón no me vuelve muy loca, Grant ya no estaba en su plenitud. Su mejor pareja a mí me parece que fue Ben Gazzara en “Todos rieron”.

Holly Golightly dijo...

Alexa. Yo tampoco me chiflo por Charada. Creo que es de las que te gustan mucho o no te gustan nada. Supongo que si te gustan las sátiras, está muy bien.´El vestuario de Dos en la carretera es una maravilla. La película no me encanta pero sí que me parece muy interesante y Audrey se sale como Joana. Grant en Charada está mayor pero a mí siempre me gusta -menos en Arsénico por compasión, película que no soporto-. Grant se congeló en el tiempo y claro los sesenta años que tenía le pesaban pero aún así !qué sesenta años!. Como curiosidad, en Con la muerte en los talones, Grant y la actriz que hace de su madre, tienen la misma edad. :) Un saludo