jueves, marzo 11, 2010

Alma



La luz. Esa claridad meridiana, ese Éter eterno que todos aspiramos a ver y a que nos ilumine. A esas tinieblas que anhelamos refulgientes de luz. A esa oscuridad a instantes antes de desaparecer completamente radiante ante los ojos llenos de luz, limpios y contentos, tremendamente puros que la contemplan como quien desea ver el rayo de luna que remite ante la llegada descorazonadora de la mañana. Esa pureza que anhelamos desde el primer día de existencia, esa luz que saboreamos siempre que vivimos.

La historia es la novela de todos nosotros.
La primera orden del mundo es fiat lux.
Se hizo la luz...

Hay que mirar con los ojos limpios.


Porque éste no es el último sino el primero.
Ni pradera, ni sueño, ni cielo ni infierno...

La luz es silencio.
Y nuestro viaje de regreso.

Los judíos cuentan que todos pertenecemos al Uno.

Que la oscuridad y la maldad nacieron de cuando el Uno se encogió en sí mismo y dejó entrar a la nada en su grandeza.

Que un día la vasija que éramos nosotros se rompió por odiar la luz. Por alejarla.

Y luego, al reclamarla, su gran magnificencia la hizo estallar en mil pedazos.


En fragmentos que cuentan que el todo es mucho más que la suma de las partes.

Y ahora, sedientos de esa luz, nos hallamos en un proceso de corrección.

Hasta que un día volvamos a ser Uno.

Y nos fundamos con la luz.

Y la entendamos.

Y seamos sólo ella.

Y no quede oscuridad que contemplar.

Y hasta entonces, la llama del espíritu resplandece en las noches oscuras del alma.
Porque es grande la esperanza que nunca muere.
Y un día, tras un sueño, nos convirtamos en ángeles, en dioses, en almas...
Y amemos.
Amemos como nadie ha amado.

Para estar más cerca de nuestro hermano.
De ser uno.
De ser nosotros mismos.


Del principio que lo es porque hay final.

Y, mientras tanto, vivamos.
La vida blanca en la que luz es amor y amar es vivir.

Y amemos a los que no nos aman porque...
¿cuál es el mérito de amar a quien nos quiere?
Y que los últimos sean los primeros.

Hasta la última noche en la que desaparezca el Érebo por luz.


Y descubramos que esa luz, oh la luz, emana de los seres.
De nosotros mismos.
De nuestros semejantes.
Que somos Luz.

25 comentarios:

Holly Golightly dijo...

Hasta la vista.

Nos despedimos con los ojos limpios. Ya nos saludaremos.

Y eso que yo no creo en ningún cielo. ;)

Botica Pop dijo...

(silencio)

Holly Golightly dijo...

Botica Pop. Alma. Un beso

Ioni dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Ioni dijo...

Una colección hermosa sin dudas, fue una de las pocas que realmente capto mi atención.
Por momentos hasta me sentía parte de esta historia.

Holly Golightly dijo...

Loni. Eres parte de esta historia. Es un proceso que se llama Tikkun o correción traducido del hebreo. Los científicos lo llaman primero Teoría del Big Bang que es el mundo expandiéndose del que formamos parte y luego, Teoría del Big Crunch que será el encogimiento del mundo hasta que todos seamos uno.

Uno.

¿Cómo no te vas a sentir parte? Un beso

Ioni dijo...

Pero tu lo lograste con tus palabras, eso supera hasta las teoría más irrefutables :)

Holly Golightly dijo...

Loni. Muchas gracias. Compañera. Un beso

Ioni dijo...

...Compañero ;)

Pelayo dijo...

Esperemos que la luz quie nuestros pasos, como tú este relato. Tienes esa sensibilidad envidiable para ver más allá de todo lo que hay.
Enhorabuena, una vez más, por encaminar mis sentimientos.

Lee Van Cleef dijo...

Que bien lució el vestido Tanya Dziahileva. Y si, luz es una de las palabras que emplearía para describir esto por cierto.
Que emocionante.

;)

variopaint dijo...

Una colección increible...perfecto el post.

Bsssssssssss

Jesuz dijo...

Siempre envidiaré tus escritos, porque logras resumir lo que muchos pensamos y no podemos exteriorizar en letras.
Me regreso al mundo blogger más vacío que antes.
beso.

Jesuz dijo...

Se me olvidó decir la nostalgia con la que ví esta colección. Me revolvió todo. Es perfección. Los apliques, los detalles, los cortes. Sin mencionar que se siente la nostalgia en el ambiente y en cada diseño. Una gran pérdida.

Holly Golightly dijo...

Loni. Compañero entonces. En el fondo, da igual. :) Un beso

Pelayo. Encaminar "mis" sentimientos es una de las cosas más hermosas que me han dicho. Un beso

Lee. ;) Un beso

Variopaint. Cierto. Muchas gracias. Un beso

Jesuz. Muchas gracias. Un beso

Anónimo dijo...

precioso

me hiciste llorar

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Gracias. Un beso

Anónimo dijo...

Si hubiera seguido vivo... le alabarían tanto? Que es buena no hay duda, pero no puedo dejar de recordar todas sus buenas colecciones, sus pases preciosos, sus vestidos impecablemente cortados... y las críticas. En vida. Ahora todos respetan (respetan?) su memoria. En fin.
Un beso Holly, precioso post.

Anónimo dijo...

Al anonimo de arriba, a la gente siempre se le aprecia mas cuando esta muerta, cuando se sabe que no va a haber mas. Pero en mi humilde opinion el si lo merece.

Hummingbird dijo...

holly,

eso hice, y tenías razón: con mirada clara -y algo salió de allí ya lo subiré.

es el de la imagen 6 y 7 ( los del MT nocturno para julio. es corto y no largo).

un viaje, como el del alma. emocionan tanto las palabras como la colección. aprender a disfrutar algo (ó a alguien) donde se disfruta y transmite, es un viaje en sí mismo.

un abrazo y un XX
humming.

el mt va igual por supuesto, :)

Holly Golightly dijo...

Anónimo I. Muchas gracias. Pero llevas mucha razón. Mucha y es triste decirlo pero demasiada. :) Suscribo el comentario. Un beso

Anónimo II. Hay que morirse para que te aprecien. Ugh. Suscribo tu opinión también. Un beso

Creo que en el fondo os complementais en las opiniones.

Humming. Ciertamente. Llevas mucha razón. Un precioso comment. Lo espero. Un beso

Anónimo dijo...

me encanta tu blog

ARTISTAZA

MAR dijo...

Se fue con la cabeza bien alta. La colección es sublime. Hasta siempre Alexander!

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Gracias

MAR. Un beso

Anónimo dijo...

Como dijo Karl, luego de tanto coquetear con la muerte, al fin la encontro..

un beso

Spaceman