martes, agosto 12, 2008

¿Cómo Sería Judas De Dios?


Voy a ofender a alguien con este post. Lo presiento. Ya lo he hecho más veces -verdad, ¿querido?- y no me ha importado. Me divierte. Es divertido. Pero no todos los lectores saben de qué hablo, ya sabes, así que “cierto blog” -éste- otro día contará la anécdota. (Si quieres, claro). Cómo sería Judas de Dios o porqué rompo los sueños de un niño. La vida es dura. Las mujeres tienen pasado. Este año me rompí una pierna. Me he comprado una falda morada y verde. Aquí mando yo. Y eso que, este no es mi mundo ideal. Ah, y las mujeres no saben lo que quieren. Por regla general, es así.


Ya saben, algunos lo han notado, de un tiempo para acá hay muchas verdades que duelen. Puede ser. Habrá cambiado algo dentro, me he debido encontrar -de nuevo- con el lado oscuro o, será que he abierto los ojos y no puedo recordar porqué. O será que soy demasiado joven para vivir una mentira. Vive el segundo y Carpe Diem. Y, si no te gusta, no me leas. Que, no me importa. ( O, bueno, un poco pero nunca reconoceré haberlo reconocido). Las mujeres no saben lo que quieren, eso está claro. Los hombres empiezan a dejar de saberlo.


Es muy fácil de entender. Ellas tienen dos temporadas de pret a porter cada año, dos de Alta Costura, una de crucero y otra de resort. Las marcas crean además versiones de zapatos, bolsos, vestidos y perlas -casi- una vez al més y, además está el Bolso, Zapato o Vestido en mayúsculas de It-thing de la temporada. Eso que en inglés llaman “stuff”. Y Zara ofrece un flujo constante de nuevos diseños cada día. ¿De verdad alguien cree que saben lo que quieren? Si lo supieran vestirían una elegante falda gris con blusa blanca y collar de perlas con un sac á main de color negro y zapatos de salín por la mañana; si lo supieran vestirían un vestido blanco por la tarde de gasa o de seda y unas sandalias de color negro de cuero; si lo supieran cambiarían el vestido negro por un rojo imponente y, el carmín rosa por el carmín rojo que, es el único que es carmín. Si lo supieran a Worth le hubieran mandado a la mierda. ¿Quién es usted para decirme lo que tengo que vestir? Caballeros, ¿a que ya lo han entendido?.


Ellos comienzan a dejar de saberlo. Karl Lagerfeld pierde treinta kilos para caber en los trajes de Slimane y, Jean Paul Gaultier pone a un Adonis en una bañera rodeado de flores de Lis cual Cleopatra bañada en leche y a un marinero con el pecho tatuado. Señores, ustedes quieren un tirano que les maltrate porque ya no tienen suficiente con las mujeres. Ya saben, ahora los hombres -vuelven- a llevar bolso. No se acobarden, a las mujeres cuando los llevaron les llamaron de todo y al inofensivo objeto lo llamaron ridículo. La historia se repite. De todas formas, si tiene las letras naranjas de Hermés ya no es ridículo. Aprendan.


Nadie cuenta que hay un lenguaje que no se aprende, el de las marcas. ¿Qué zapatos calzas? Manolos, ¿Qué perfume llevas? Bvlgari, ¿Dónde veraneas? Santander. El idioma internacional de las marcas es, hoy en día, lo que un buen perfume. Internacional y alegra la entrada y recuerda la salida. De Hermés se puede llevar cualquier cosa que es un dios en el firmamento y, el equipaje puede ser de Louis Vuitton pero llevado con el suficiente carácter para no parecer un recién casado de luna de miel con una pila de maletas nuevas y un cuaderno de ilusiones.


¿Cómo sería Judas de Dios? Con un Hermés anudado al cuello. Y nada de Marxismo que, es una mentira y una estafa. ¿Trabajar para todos? ¿Vivir del Estado? Si alguien quiere, Orwell. Y luego que vuelva y me diga que el olor del cuero de un coche nuevo es el mejor del universo. No nos engañemos, el cuero de un coche huele horrible. El olor a cuero de un Jaguar es insoportable por no hablar de ese maletero diminuto en el que -apenas- cabe una bolsa de fin de semana y de las miradas de desaprobación de aquellos que llevaban palestina antes de Ghesquiére. Hermés es una delicia, esa caja naranja y ese papel marrón. Para socialismo científico, el sistema de Seguridad Social y, tu pequeño balcón desde el que gritar libertad.


Judas de Dios sería divertidísimo o, de hecho, sería algo muy parecido a lo que ocurre ahora. Etiquetas en todo. Dignidad a veintinuevenoventa, hedonismo a setentaynuevenoventaycinco, ego, ¿ego?, el ego es gratis: protocolo de Internet y fotolog. ¿Ven? Los mejores placeres de la vida son gratuitos. Para todo lo demás, Hermés. Me han contado que una señorita acudió a Chanel a comprar un 2.55 tras dos años de ahorro. Dinero en monedas de ese que se guarda en una caja cuando te acuerdas de la doble C entrelazada y la escoges frente a la Z -zafia, zoofilia, zoom, ziempre (siempre en versión zaza)-. Querida, ¿sabes porqué el bolso de Chanel, bolso al fin y al cabo, cuesta esa cifra? Para que nadie que tenga que ahorrar dos años pueda comprarlo. Que ya sé que es clasista pero yo no puse las normas. Porque tú, el tener que ahorrar para comprártele es la clave, no perteneces al club. Al club pertenece esa morena imponente que pasa por Ortega y Gasset, se para delante del escaparate, ve ese zapato de Prada, no mira el precio que marca la etiqueta, entra, se lo prueba y, lo compra. Nunca serás de ese club, y no porque no hayas captado el lenguaje del 2.55 sino porque, eres una embustera. Lo siento, tengo que decirlo, así es la vida. ¿Duele? Ya…


Judas de Dios es muy parecido a la versión endulzada o corrosiva de nuestro Dios (bueno, mío no pero es igual). De todas formas querido, no digas cosas de las que te puedas arrepentir -aunque sea luego-. ¿Estás dispuesto a que te avergoncemos? Ándate con cuidado, que ya dicen que “líbreme Dios de lo que deseo”. Es duro pero, ¿dijo alguien que no lo sería? Pues eso, un mundo sin bienvanturanzas, sin últimos que serán los primeros y sin hijos pródigos. Un mundo de verdad. Ya saben, de ese en el que los ricos visten de Oscar De La Renta en sus galas benéficas pero, creo que, sin galas benéficas. Solo con fiestas. Cada cosa por su nombre. ¿2.55 y comer tallarines todos los días? No te lo crees ni tú, por Chanel o por Hermés. Prefiero hacer un poco más rico a Amancio Ortega. No me lo puedo creer. Es una pregunta que no merece ni contestación. Como esos llaveros de Prada por treintaycinco que rezan Prada. ¿Saben? Prefiero abrir la ventana y tirarlos. De veras.


Un mundo con Judas de Dios podrías ser interesante. Algo así como Studio 54, gruesas puertas, muros de cemento, una larga lista VIP y un cordón de terciopelo rojo que abre, o cierra, las puertas al cielo. Nada de San Pedro, de nubes, de puertas doradas, de túnicas blancas y de alas de algodón con aureolas doradas. Yo creo que el problema de la Iglesia es que ya no sabe vender bien las cosas. ¿El demonio? Rojo, con tridente, un Baco endemoniado. Eso vende. ¿El cielo? Cuatro nubes y túnicas blancas. Si hombre, claaro. Eso es una mierda. Cuando mejoren el cielo, me apunto. Queda dicho. Y, por favor, nada de pobretonas con 2.55 y famélicas por no comer fruta. Porfavoroslopido. Judas de Dios puede ser interesante. O quizás no pero, esto me está gustando.

22 comentarios:

Anónimo dijo...

tienes razon en lo de ahorrar durante mil años para comprar un bolso de diseño, como por ejemplo el 2.55,pero por que las pobres no podemos darnos un capricho aunque sea un caprichazo? lo malo seria como bien dice mi madre: no hay mujeres peores que las que comen mierda para gastarselo en chuminas...
enfin cada uno hace lo que quiera con su dinero, y aunque sea el bolso de tus sueños dejar tal cantidad de dinero en un bolso, que al fin de cuentas es solo un bolso, te hace replanteartelo bastante...quizas por eso las pobretonas pensamos en moda como arte para justificarte tal cantidad de pasta... nose, lo que si que se es que cada dia entro para ver si hay nueva entrada. un Beso.

Jesúz dijo...

Que post tan severo!
Ya nos toca a nosotros el no saber que queremos, esposa, hijos, matrimonio? nah, nuevos destinos? call me. Eso sí, espero ver mi cara cuando nos coloquen tacones como la prenda IT. Ya hay camisas, bolsos, faldas, faltan los tacos. Ese día me saco una foto.
Y esas fotos de Thierry Mugler, preciosas, ya las guardé. Si el cielo fuera así, yo también me apuntaría.
Besos
Jesúz

Holly Golightly dijo...

Anónimo. A mí que cada uno gaste su dinero en lo que quiera porque yo no critico. Pero hay que darse cuenta de muchas cosas, si tiene ese precio es por algo.

Yo, que me parece respetable, no entiendo cómo alguien puede decir que come noodles dos semanas para comprarse unos vaqueros. Yo no lo haría pero... c´est la vie. Un beso

Jsúz. (Risas) Sarkozy ya lleva tacones. :P Un beso

XAVS dijo...

Buenooo...controvertido pero eminentemente cierto. La señora que ahorra durante dos años para comprar el 2.55 de Chanel debería comprar imitaciones porque para eso existen. En realidad pienso que solo alguien que sepa que él mismo o ella misma es una auténtica tendencia debería merecer poder comprar un it-bag o un it-whatever como un 2.55 o un birkin con cierre de oro.

Las fotos de T.M brutales pero lo mejor este blog. Enhorabuena por un trabajo colosal!Te seguiré de cerca!

Holly Golightly dijo...

Xavs. El precio supone el prestigio. De cualquier forma, gracias y te espero. Un beso

Satine dijo...

Como siempre tan sincera, ya sabes lo que provoca la sinceridad... pobre la niña que tenga que ahorrar dos años para tener ese bolso, pero si le ilusiona, ella sabrá...si le hace feliz, adelante, que es lo que en definitiva todos buscamos ser felices.
Obviamente el mundo de la moda, la alta costura, es muy elitista...lo peor del caso, es que cuando alguién de clase normal, entra en una tienda de clase alta...la forma en que te miran los dependientes (que tampoco creo que tengan su economía demasiado saneada, sinó de qué van a estar trabajando en una tienda, con ese horror de horario), es atroz, yo no me atrevo ni a entrar, porque a la primera mirada que sospeche de menosprecio, la preparo bien gorda, que tengo mucho genio...besitos...

Amanda dijo...

Lo que pienso es que cada uno compra lo que le da la gana, claro que ahorrar semejante tiempo para un bolso... me parece de locos, cierto es que existen los clones y para eso están, para poder gastar en otras cosas el dinero que te falta para llegar al total de la cantidad exagerada.
Ofender?, la sinceridad es lo que tiene que no todo está a gusto de todos, sonrie y disimula, creo que eso no va contigo.
Pienso que las mujeres ya empezamos a tener bastante claro lo que queremos, sí mucha variedad de elecciones pero la vida enseña, aprendes y a partir sigues decidiendo.
Saludos.

Pau dijo...

Hola Holly. He vuelto y estaré unos dias por aquí.
Rendida estaba a mil imperativos, nunca quise un dueño, ni severas imposiciones y ambas cosas admití y acepte... Pero ahora desperte de este mal sueño. y resurjo cual ave fenix...
Un beso Holly

XAVS dijo...

En realidad pienso que el precio es únicamente una barrera de entrada; que el prestigio está en lo que representan y quienes lo atesoran...
En cuanto a las miradas de displicencia de los dependientes de una tienda, no hay que olvidar que viene en el contrato...yo siempre les ofrezco mi mejor sonrisa y así desestimo su actitud...

Holly Golightly dijo...

Satine. Eso es algo que nunca he entendido. El dinero no lleva nombre. A mí me miran mal en una tienda y pongo una reclamación. Un beso

Amanda. Un beso

Pau. Hola ave fénix. :P Un beso enorme. ¿Qué tal todo?

Xavs. Buen mecanismo. Un beso

Roberfumi dijo...

Ya te digo, sitio en que me miren mal , sitio que no me ven el pelo aunque me saliese el dinero por las orejas. Si muchas famosas parece que se acaban de escapar de un mercadillo, pero claro como son famosas no van con pintas, van de estilo "boho chic" o paridas de esas XD.

Lo de pasar hambre para comprarse algo carisimo (ropa, coche, lo que sea) pues...cada uno es cada uno, pero yo no haría, la salud es la salud. Aunque bueno, lo de pasar hambre es algo extremo, pero si que te puedes privar de unos caprichos para darte otro que te guste más.

Esto me recuerda a un tipo que se compro un coche y luego llevaba el llavero con el símbolo de la marca del coche asomando por fuera del bolsillo para vacilar, pero luego era más agarrado que la bola de un pasamanos....desternillante.

En fin Holly, disculpa que no profundice en el tema del articulo, pero con esas fotos de la Schiffer que pones uno pierde la concentración.

Un beso!!!

Holly Golightly dijo...

Robertfumi. Para eso las pongo. ;) Un beso

STYLE AND THE CITY . COM - PARIS dijo...

Hi from Paris Holly

I just discovered your blog and i must say that you are doing a great job
congratulation.
i am Kamel, a street style photographer in Paris. You can see my work ate www.styleandthecity.com
I hope you'll like it as lots of people find it very inspirational...

cheers from Paris

Kamel
STYLE AND THE CITY . COM – PARIS

Pau dijo...

Preciosa la nueva portada, muy muy chic como eres tú.
XXX

Holly Golightly dijo...

Kamel. Do yoy want exchange links? A kiss

Pau. Gracias. Un beso

Srta. Jara dijo...

Yo no se lo q quiero, tengo el armario lleno de ropa y siempre digo q no tengo nada q ponerme.
Ah! te olvidas del Pre-Fall...ya no saben q inventar.

Holly Golightly dijo...

Srta. Jara. Jajaja. Un beso

IRELA dijo...

Hola Holly de nuevo, como ves me estoy actualizando,
acabo de lanzar un a´tículo en mi blogg qué sorprendentemente tiene algo en común con este post, si tienes tiempo pasate.
Besos

Holly Golightly dijo...

Irela. Ahora me paso. Un beso

Anónimo dijo...

¿Por qué no ahorrar dos años para poder tocar un 2.55 con el convencimiento de que es tuyo? ¿Por qué no? ¿Por qué no poder comprar ese símbolo de clase y elegancia - por muy quemado que esté - por muy pobre que seas?

La pregunta sería, entonces, ¿Por qué no puedes tener lo que deseas, no? Una casa, un coche, una caña de pescar con la doble ce... ¿a quién le importa? Cualquiera haría lo que fuera por cumplir sus sueños, por tener todo lo que desea, incluso pagar una hipoteca de por vida por conseguirlo.

¿No es la moda un negocio, una máquina de ganar dinero? Dudo mucho que a la dependiente de la tienda más exclusiva de Chanel le moleste que entre una señora con el pelo estropajoso y las manos repletas de callos de tanto mover la fregona. Para la dependiente ese triste adefesio viene a gastar dinero en uno de los símbolos de la Casa, para la soñadora le ha llegado su oportunidad.

Una casa cuesta más que un coche, y un coche más que un 2.55. Si puedes tener uno de ellos, por muchos céntimos llenos de roña que tengas en la hucha, no hay clase que valga.

No hay sueños rotos, sólo soñadores incompetentes. Igual Judas de Dios sería divertidísimo, pero vamos... sigue soñando.

Un besito, cielo.

Anónimo dijo...

me ha encantado tu entrada
cada simple palabra es verdad

me encantaria que escribieras
una entrada sobre
quien sustituira a Karl Lagerfeld en CHANEL.. obviamente serian puras suposcisiones por ke ese abuelo no tiene para cuando dejar la firma.

Holly Golightly dijo...

Anónimo I. Porque para comprar la clase deberían fabricarla. Primero eso. Segundo, porque quien necesita comprar un símbolo para sentirlo me da mucha lástima. Un beso

Anónimo II. Gracias. Un beso