lunes, diciembre 17, 2007

Prisioneros De Ghesquiére, Reo De La Marca


Balenciaga o cómo estar en la cumbre más de tres temporadas. Ése es el principal triunfo de Ghesquiére, es un genio dicen alguno; otros un conquistador y, otros sencillamente un genio comercial que no un artista. ¿Realmente las creaciones de Ghesquiére son líricas y dignas de pasar el filtro del tiempo en una época en la que la moda es de usar y tirar? Seguramente no. Sus creaciones no son honorables aunque sea un alarde de genio e ingenio; si no que son estériles, frías y demasiado racionales. Y con ese toque pretencioso, demasiado conceptual, demasiado bohemio y, al mismo tiempo rendido a la comercialidad. ¿Francés de la Rive Gauche capitalista? Le llaman Ghesquiére y le consideran genio.



Y ya no es sólo que las Altas Esferas le aplaudan; las cifras le respondan y medio mundo caiga rendido ante las redes icónicas de la multiculturalidad social del reo Ghesquiére si no que la moda democrática, vergüenza, sonrojo y alegría al mismo tiempo; se encapriche de las creaciones de Ghesquiére y traslade el mundo de Costura futurista y metálico, androide, robótico y estéril a al fértil jungla de asfalto. ¿Ghesquiére democrático? Y Balenciaga siempre se quejaba de que el pret a porter arponeaba el honor de su firma. Pero ahora, Ghesquiére sin reparo alguno, subleva Balenciaga y la convierte en un arma más de la protesta que no de la elegancia; de la voluntad que no del estilo y de la prosaica realidad cuando la firma siempre fue el centro del lujo y del allure y, no un epíteto reiterativo; frío y con la carga gráfica y magnética de la tendencia vilipendiada, vapuleada y devorada.



La marca, Balenciaga, es un privilegio; Ghesquiére un traidor; Monsieur un genio y, el presente un sueño irreal y paralelo. Pour moi, Ghesquiére es el otro Lagerfeld; narcisista, egocéntrico y proclamado genio; de prosa reiterativa en una firma de lírica inexplorada. Ghesquiére, el hombre de la prosa; Cristóbal, el hombre de la lírica. ¿No es grandioso el artificioso pero eterno el minimalismo? ¿No muere la teatralidad y pervive la esencia? Ghesquiére ha convertido a Balenciaga un show pernicioso y enviciado cuyo único talento reside en el artificio, en el asombro y en el aplauso fácil del conceptualismo diferido. Ghesquiére es genial pero se ah decidido a vender el conceptualismo francés con el anhelo americano; en hacer lírica de la prosa y prosa de la lírica; en hacer Haute Couture vendible; pret a porter de Costura y una línea comercial pero cargada del espíritu regio y soberbio y, la vez, joven, popular y reservado. No, Balenciaga no es eso. Balenciaga no es una marca efímera, es una sentencia eterna y no un corte quemado hasta la saciedad; muerto de éxito y asesinado por la generación de la era online.

13 comentarios:

Lara dijo...

Pues si,tienes razón en todo lo que dices.Pero creo que le pasa a Ghesquiere y les pasa a otros.Aunque, ahora es verdad que Nicolas se lleva la palma en cómo triunfar temporada tras temporada haciendo algo frio y efímero xo que se convierte en tendencia...y lo más importante TRIUNFAAA!!Q sólo les importa eso,creo que lo de dejar legado, hoy por hoy...ya no funciona!


BESOSS

Lucio dijo...

Yo creo que Gerquière tiene una influencia notaable en lo que nos ponemos todos y ya eso es un plus.
Tambien te digo que todo creador que se mantiene en la cumbre se mide por la paciencia de los dueños...me remito a Comme des Garcons o a Yoji Yamamoto..todo muy conceptual pero poco ponible otra cosa es lo que tiienen en sus tiendas.No se si me explico.

patri dijo...

Aunque no me guste mucho he de reconocer que siempre se sale con la suya. Buen post as usual. Como va tú pie?

alterego dijo...

Pues a mi me gusta mucho Ghesquiére (y no sólo su ropa, él también). Lo que pasa es que compararle continuamente con el Gran Balenciaga es injusto para Nicolás. Hace streetwear de lujo y ha entendido como nadie que vivimos en el siglo XXI globalizado, con todo lo que eso implica.

Holly Golightly dijo...

Lara. Ghesquiére es un genio tan capaz que ha conseguido dotar de alma a lo estéril y, conseguir que el mundo vea en lo que él sólo vve dineroa glo conceptual. Un beso

Lucio. Sí, Givenchy con Tiscci es el caso del ejemplo. En crisis pero LVMH ya sabe que Givenchy vale más por tenerlo que por sus benficios. Rochas es otro caso pero de impaciencia, no hay beneficios, au revoir. Un beso

Patri. Gracias. Mi pie va mejor. Muchas gracias por preguntar.

Alterego. ¿No eso lo que él quiere vender? Un beso

eduardian_guy dijo...

Hoy desperté poco tolerante; como se tine el respeto por la obra de ortros artistas debería tenerse por el trabajo de los couturiers. Balenciaga lo ÚLTIMO que perseguía era el globalizar su firma, El mismo lo dijo: "nunca prostituiré mi trabajo" refiriendose al pret a porter.

Ghesquiere tiene estilo, es ingeniosillo, frío, y pretenciso. Pero merecese su propia firma o una que se adapte más a su personalidad estética.

Cómo dijo coco chanel: LA MODA PASA DE MODA, EL ESTILO JAMÁS...

Besisimos

Miss at la Playa dijo...

me da miedo amdmitirlo pero no me gustó nada su última colección...

Holly Golightly dijo...

Eduardian Guy. Muy buena reflexión, Ghesquiére en Balenciaga nunca me ha gustado. Un beso

Miss At La Playa. A mí tampoco. Un beso

aka scrunchie girl dijo...

Estoy totalmente de acuerdo con la línea del discurso, impecable reflexión e incontestable argumento..aún así, Ghesquière en Balenciaga y en la antípodas de Cristobal, es más fuerte que yo.
Beso!

Holly Golightly dijo...

Aka Scruncie Girl. La maldición de Ghesuqiére. Un beso

BoatoLuxo dijo...

Tu blog ha sido nominado en la categoría BLOG DEL AÑO.

votaciones abiertas pronto.
saludos

Srta a dijo...

Ya hablaste de este tema en el post, Sagrado Balenciaga, Profano Ghesquiére, no? La última coleccion de Ghes no me encanto la verdad, pero parece que se está sentando, que es adorado por crítica y público, aunque no siga la estela ni el espíritu de Balenciaga.
Besos

http://elmundoalreves.blog.com

Holly Golightly dijo...

Boatoluxo. Gracias. Un beso

Srta A. Ghesquiére es una de mis obsesiones. Un beso