miércoles, octubre 23, 2013

Diana, Rosa De Gales






















































Lo fascinante del vestuario de Lady Di es el significado que subyace bajo él. Diana de Gales empezó vistiendo tremendamente antigua, con hombreras gigantescas como las que se llevaban en los 80, claro, pero también con el estilo neo-romántico con blusas vaporosas y trajes de noche con volantes y dorados, como de princesa Disney. De hecho, se considera que el traje de novia de Lady Di es el clímax de ese estilo. Sin embargo, a medida que Diana se va haciendo más cínica y más infeliz, rejuvenece y empieza a tomar el pulso a la monarquía británica con su guardarropa. 

Se pone collares a la cabeza y a la reina Isabel II le parece que esa no es forma de maltratar sus joyas y le traba el acceso a su joyero. Cambia de aquellos tonos pastel a un vestuario más conectado con la realidad, dejando de ser una Isabel II 2 pero casada virgen con prueba del pañuelo mediante, y, más concretamente, pasa a ser una especie de estrella de cine pero de la realeza con vestidos más pegados ceñidos y de colores vibrantes: azules, verdes, amarillos y rosas pero también blanco, negro (para disgusto de la casa real) y también rojos. Se deja de sombreros, que nunca le favorecieron demasiado, y empieza a llevar trajes de chaqueta más favorecedores para el día, en vez de faldas vaporosas a media pierna y chaquetas que le llegan a la cadera, y se deja de trajes de noche que la avejentan para dejar los hombros al aire y mostrar su figura, diseñados, no por modistos ingleses, si no por grandes diseñadores, como Versace. Es verdad que, con sus problemas de anorexia y bulimia, Diana lo mismo engordaba que adelgazaba 

Sin embargo, es habitual ver a Diana de color rosa (quizá porque es el color de las princesas), además del azul (el tono estrella de Lady Di, aunque la historia la recuerde de blanco por su boda y de negro, bailando con Travolta, y con el Dior famoso -el jódete- tras su ruptura matrimonial) que, a mí me parece que le queda bien en sus tonos fuertes y no tan bien en los tonos pastel. Toda la vida, Diana tendrá esa tristeza frágil combinada con un egocentrismo digno de una estrella de los años dorados de Hollywood y una sonrisa, lo mismo fácil y deslumbrante, que tierna y cohibida. Me gusta mucho Diana, porque es una mujer frágil y fuerte a la vez, porque es todo un icono de moda -y bastante pop, además- y porque -pese a lo mucho que gusta a las marujonas- le quedan bien las joyas, los lunares (la imagen más bonita, a mi entender, es la primera) y porque me parece muy dulce.

6 comentarios:

Coffee & Vogue dijo...

A Real Duchess wears pink and look so chic in it! :)
Lovely pics!

xoxo

Maribel dijo...

Me gusta su aspecto ingenuo al principio de su noviazgo y matrimonio, botas de agua, tartan etc. pero no me gusta como persona me parecía hipócrita y aunque perteneciera a la aristocracia de nacimiento de moral era pequeño burguesa.

HG dijo...

Que bonito te ha quedado el post! Yo me considero muy fan de Diana, tenia clase y estilo propio.
Feliz jueves!!

Holly Golightly dijo...

Coffee and Vogue. Absolutely true. Thanks.

Maribel. Sí, yo también creo que Diana tenía una moral poco aristocrática y más bien burguesa. También creo que sabía dónde se metía pero que luego no pudo con ello y que le deslumbró reinar y la fama y demás. Sin embargo, también creo que fue muy cruel para ella la vida que llevó porque podía haber tenido un matrimonio de conveniencia a sabiendas pero no lo que tuvo: alguien que se hizo pasar por el príncipe encantador para que se enamorara de él mientras en privado se reía de ella. ¿Quiso alguna vez el príncipe Carlos a Diana? Eso me da curiosidad. Quizá porque aunque era joven, guapa, dulce y buena -al principio-, como una princesa de cuento, Carlos prefería a una mujer mayor, casada y con hijos, que se hizo amiga de Diana -eso me parece muy cruel-, mucho menos hermosa y más vulgar (hablo de su imagen mediática) que ella, con la que, de hecho, se ha casado y que será probablemente reina de Inglaterra. Yo creo que Diana se desquició y eso no sienta bien a nadie. Por eso me da pena. También me da pena Sissi, por lo mismo. De hecho, siempre he pensado que Diana y Sissi tuvieron mucho en común.

HG. Gracias. Yo también.

Maribel dijo...

Para mí Diana cayó totalmente del pedestal cuando aireó los trapos sucios sin importarle lo que pudieran pasar sus hijos. Fue vengativa y mezquina.
Yo creo que como mucho el príncipe Carlos la quiso al principio. Eran demasiado distintos, el siempre ha tenido mayor altura intelectual. Ella como mucho había leído 2 novelas en su vida (y probablemente de Barbara Cartland).
Camilla por lo menos tiene algo en la cabeza.
Yo creo que es diametralmente opuesta a Sissi que era una mujer extremadamente culta. Leía a Shakespeare, a Heine, la mitología, aprendió inglés, hungaro y griego. Escribía poesía y sus pensamientos transcritos por Christomanos son profundos.
Además y sobre todo su marido la adoró desde el momento en que puso sus ojos sobre ella y no la dejó de adorar hasta su muerte.

Holly Golightly dijo...

Maribel. Yo también creo que Diana era simple y poco cultivada -por no decir nada- y que era egocéntrica. Me parece igual que a ti que estuvo feo el no contar con la posición tan delicada de sus hijos en el mundo para burlarse de su marido y creo que es una de sus grandes críticas. No me caen mal ni Carlos ni Camila, al margen de Lady Di, es más, creo que son una buena pareja inglesa y que son un poco lo que yo me imagino de la aristocracia británica: un poco vulgares en privado, un poco distantes en público, pero gente con humor y chispa y un poquito de extravagancia.

Sin embargo, creo que Sissi y Diana sí que se parecen. Es verdad todo lo que dices pero creo que con sus problemas de peso, su obsesión por el aspecto físico, el cariño de su pueblo pese a que no fueron buenas gobernantes -Sissi también era dulce con los niños, como Diana, pero Sissi a diferencia de la madre de Francisco José, Sofía, no era buena emperatriz porque le desagradaban sus deberes-, el tener a una suegra de imponente presencia para ellas, con poder en el gobierno como buena gobernante o como gobernante de facto -Sofía, Isabel II- y que no sentía ningún amor por ellas sino más bien desdén o abierto enfrentamiento, el tener problemas por perder a sus hijos -Sissi criados por su suegra, Diana perdidos al ser "propiedad de la corona" con su divorcio-, el preocuparse -Diana luego- por desfavorecidos o marginales (niños y húngaros Sissi y luego las minas antipersona y su propia dignidad Diana), el ser calificadas en su tiempo como mujeres tristes (en Viena no entendía la gente cómo una mujer que lo tenía todo era infeliz y a Diana sólo hacía falta verla) y el ser al mismo tiempo un poco débiles mentalmente -a Sissi le preocupaba su cordura y era excéntrica y Diana es evidente que estaba un poco desequilibrada (yo creo que eso explica el revanchismo) tras lo que le ocurrió-, casadas muy jóvenes sin ninguna experiencia, perseguidas por los rumores de infidelidad -o no tan rumores en el caso de Diana, Sissi con el conde Andrassi- y con el hijo que se supone que no era de su marido -Valeria para Sissi, Harry para Diana-, perdidas luego en su independencia en lugares remotos -Corfú Sissí, India Diana- y, sobre todo, iconos tras su muerte -ambas jóvenes- y consideradas bellas pese a que su belleza no era la de moda en esos momentos.

No digo que sean idénticas, de hecho, es posible que sean un poco reflejos de un espejo un poco deformado, como si fueran de feria. No sé, a mí me parece que sí se parecen. :)