viernes, septiembre 14, 2012

En Busca De La Inspiración Perdida



Tom Ford. Tom Ford en Gucci. Invierno de 2003. Carmen Kaas parece Bimba Bosé y todo tiene un aspecto pecaminoso, sexy y lujoso. Muy lujoso y muy actual.



Siete años, catorce temporadas después, Altuzarra invierno de 2010 presenta una colección basada en esa colección. Inspiración lo llaman los críticos generosos. Copia, los mucho menos generosos. -A mí me chifló la capa, lo reconozco-.


Para el verano de 2011, una desconocida marca (Tufi Duek) que desfila en Brasil, presenta una colección tecnológica, de factura limpia, con marcada raya al medio como peinado y unos preciosos zapatos.


Y, cuando Alexander Wang presenta para verano de 2013 una colección que toma el vocabulario de esa de Tufi Duek, se arma un escándalo en la Semana de la Moda de Nueva York.


Sin embargo, hasta aquí, es lo que todo el mundo ha dicho. Yo añado una cosita más: Helmut Lang, hace doce años y veinticuatro temporadas, en primavera verano de 2001.



Qué poco cambiamos.
Aunque Angela Lindvall sigue tan guapa como siempre.

5 comentarios:

Wed* dijo...

De mayor no sé si quiero ser Carmen Kass o la Lindall. Las adoro a ambas. Son eternas. Son más top que las tops.

Chantal dijo...

Las sandálias de Wang son clavaditas a las de Duek. Y mira que en Brasil la gente siempre habla mal de los diseñadores, que tudo que se hace ahí es copia de los gringos.

Holly Golightly dijo...

Wed. A mí la Lindvall me da bastante igual. La Kaas, no. Eso son palabritas mayores. Eso sí, Angela es bellísima, saludable y hermosa a todos los ojos. Un beso

Chantal.Yo nunca jamás miro las pasarelas de Brasil -ni nadie, claro- pero bueno la verdad es que son muy muy originales. Lo de Wang es una catetada, o sea, copia -vale- pero con menos descaro. Ahora que lo digo, no sé, soy tan fan... así, todo descaro. Tal cual. Un saludo

Rebeca Muñoz López dijo...

Wow lo de Alexander es una copia fiel, que decepción :( Saludos Holly

www.urbanikamoda.blogspot.com

Holly Golightly dijo...

Rebeca. Es un plagio descarado. Un saludo