domingo, diciembre 04, 2011

El Crucero


Es casi obsceno pensar en lo bien que está Arizona Muse en su idílica playa. Sobre todo es obsceno porque los mortales comunes del hemisferio norte piensan en apilar paquetes de regalos navideños y en sobrevivir al aguanieve y a las bajas temperaturas. Sin embargo, ese es el motivo por el que es tan fascinante. Una playa en verano tiene su atractivo, por supuesto, pero en invierno, cuando la ciudad solo respira hielo, es cuando el deseo, ese mecanismo tan propio de todos nosotros, se activa.


Dejamos, entonces, de ver la playa. Y ya solo vemos a Louis Vuitton.


Originalmente, cuando en invierno las casas de moda lanzaban una línea de productos completamente veraniegos, pretendían hacerlo para las mujeres ricas que desconocían la lluvia y el frío en sus existencias -salvo en las fiestas oficiales- ya que se escapan en crucero a cualquier lado en cuanto llega el frío. Sin embargo, hoy esto no tiene sentido. Ciertamente existen mujeres ociosas como las de antes de que las guerras mundiales y la liberación femenina acabasen con esa clase de criaturas pero, lamentablemente para las grandes marcas de moda, no las suficientes. Ahora se tienen que contentar con la alta clase trabajador con recursos y una cultura del capricho muy exacerbada.


Las líneas crucero que antaño servían para satisfacer una demanda que incluía no poder llevar ropa de otra temporada a su estancia de alta gama, ahora sirven para ofrecer novedades calentitas en un mundo que considera que las temporadas no existen, que el verano es lo mismo que el invierno y que, como en la Belle Epoque, las prendas duran horas vigentes. Solo unos pocos instantes hasta que el siguiente objeto de interés aparece en el horizonte.


Desgraciadamente, el concepto de "exclusividad" ya no está unido al de caro. Actualmente, eso no tiene nada que ver. Se espera vender tanto como Zara de una prenda y el éxito está asegurado si todas las chicas it, todas la cadenas de moda barata y todas las revistas lo sacan en portada y en sus páginas. Se trata de que se vea, de que no quede en el mundo de los privilegiados, que todos lo deseen. No es si no la popularización del mecanismo del deseo. Pero, qué bonitas sandalias...

11 comentarios:

Anónimo dijo...

"Se trata de que se vea, de que no quede en el mundo de los privilegiados, que todos lo deseen. No es si no la popularización del mecanismo del deseo. Pero, qué bonitas sandalias..."
inteligentisima reflexion , pusiste en palabras un concepto que tenia en la cabeza para un trabajao de la universidad.
un beso holly

variopaint dijo...

Son ciertamente oscuros los mecanismos del deseo, Holly, en verano y en invierno, eso parece. Sin embargo a mí, Arizona Muse, sin gustarme mucho me gusta más que Claudia Schiffer, mayormente porque me remite a modelos de belleza de otras épocas. antes de que empezara la etapa neumática. Supongo que eso también le interesa a Louis Vuitton, al cual no le interesan demasiado las neumáticas, ya que intenta trabajar el campo de lo excelso, como cualquier hijo de vecino. Supongo que la cultura del frío y sus derivados siempre se conoció, incluso por las archiduquesas rusas o la propia Sissi, después de ser emperatriz, claro, ya que antes sólo conocía el frío del Tirol, según parece. En cualquier caso, asociar el deseo al verano y a escenarios exóticos es truco comercial antiguo celebrado incluso en la mitología. Y la mitología es un alimento eterno, según se sabe, y los de Vuitton - aunque sean un poco cursis ellos - tampoco pueden prescindir de la mitología, eso no, ya que las mitologías anidan en los corazones de los clientes.


Por consiguiente, qué cosa mejor que ofrecer la imagen de un crucero fascinante para vender - aunque ese crucero sea a Cancún y este lleno de jubilados poco fashionables. La mitología asegura que todos los cruceros funcionan, con o sin novio, pues siempre existe la posibilidad remota según la cual el novio o su equivalente se encuentren precisamente en el crucero, aunque eso no concuerde con la realidad, pero sí con la mitología. En consecuencia, siempre se comprará esa ropa exótica, incluso en el caso de que no haya crucero, pues siempre puede haberlo, al menos en la fantasía. Y es fantasía lo que se vende cuando se compra ropa.


Supongo también que el concepto de lo exclusivo no está ligado al de precio por el cual se paga, sino al concepto de lo inalcanzable. No se puede ser como Arizona Muse aunque uno pague mucho por ello, un suponer. De hecho suponer que lo exclusivo es una cuestión de precio parece una insensatez pues hay gente que tiene dinero y no tiene nada más. Es decir, tiene menos. Así, unas bonitas sandalias pueden llevar más allá de los confines de los mares del Sur, aunque una se quede en la camilla de su piso simplemente pensando en ello. Por esa razón precisamente es por lo que Vuitton (y otros) venden sus sandalias, aunque las de Vuitton sean irremediablemente cursis. Se ve que Vuitton todavía no tiene mucha práctica en la mitología, pero todo se andará. Los buenos mitólogos muchas veces se mueren, como le ocurrió a McQueen, o se equivocan terriblemente , como le ocurrió a Galliano. Pero las sandalias quedan, como la de Empédocles.

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Gracias. Un beso

Variopaint. Claudia Schiffer en su carrera como modelo es LA belleza, es la única persona que podría ser Venus. Tiene una belleza sutil, magnífica. Es exclusiva y al mismo tiempo es poderosa. Es de hielo y de fuego. Claudia es La modelo. Una actriz con todas las letras en fotografía. Arizona Muse no me gusta demasiado. Es una mujer saludable, sana y bonita y que me transmite bien esa idea americana del equilibrio, con un pellizquito de sosería y otro de gracia. Es Vogue USA total y aburrida también. No comprendo cómo no te puede gustar la Schiffer a quien, por cierto, no considero una persona neumática. De todas formas, Schiffer ha trabajado para LV no hace demasiado, posada en un coche con otras de su quinta.

Sobre los cruceros, a los cruceros los carga el infierno, eso es evidente. Ninguna persona de bien ha ido en crucero. El único crucero pasable es el de Deborah Kerr y Cary Grant y la película es una pastelada trágica además.

Yo me considero una persona de invierno. No me gusta la playa y tampoco el calor. No obstante, el frío que cala los huesos no hace bien a nadie aunque conserve mejor que el verano. Rusia es un paraíso. Y además, quien tiene alma de ruso tiene un tesoro. Sin embargo, las islas afortunadas no dejaban de estar en Canarias como bien señalas. El buen clima no deja de ser proclive a la vida y a la reproducción y a olvidarse de tantos esfuerzos y eso cala en el inconsciente colectivo o en el ADN o lo que sea. Es inevitable.

Las sandalias son irremediablemente cursis, yo también lo creo. Sin embargo, me gusta la idea de un zapato que remonta la pierna.

Lo exclusivo se liga en parte al precio pero no únicamente. El precio es otra barrera más. El salir en Vogue, otra. Ni mejor ni peor pero una barrera. ;)

Me encantan tus aportaciones. Un beso

Anita Anota dijo...

Me encantó tu post!! digno de una filosofía de algo totalmente superficial!!!
Saludos!!
http://trendytips-trendygirls.blogspot.com

Holly Golightly dijo...

Anita. Gracias :)

fashionfamous dijo...

Me encanta la combincación de estampados en la primera foto!!

¡Besitos Fashionistas!
http://stylefashionfamous.blogspot.com/

Holly Golightly dijo...

Fashionfamous. Un saludo

Janire y Andrea dijo...

Que bonito texto y las fotos de Louis Vuitton también están genial. Me ha encantado el post!

Muchos besos desde
http://thediaryofhowdoilook.blogspot.com/

Holly Golightly dijo...

Janire. Gracias

Rebeca Muñoz López dijo...

Creo que antes la exclusividad era un sello de distincion, ahora las grandes casa de moda quieren llegar a mas compradores al margen de quien sea quien los compre, importa poco si eres glamoroso o no lo que importa es que tengas el dinero para pagarlo, pienso así ya que aquí en Lima hace unos 10 años atrás hubiera sido imposible ver un perfume de una de estas casas de moda venderse fuera de las zonas mas exclusivas, ahora se venden hasta en las zonas mas populares, supongo que esto obedece a una táctica netamente comercial, vende, vende no importa a quien, solo vende, vivimos en una época de consumismo, donde los aparatos de lujo o exclusivos solo pueden serlo por un cortísimo tiempo luego deben volverse masivos (hasta ser invasivos!) Supongo que lo mismo esta pasando con la moda. Besos Holly, me encanto tu post!

UN BESO dijo...

Está muy bien esta web. Está llena de contenido muy interesante y de actualidad. Me gusta, sigue así de bien. Un beso