lunes, julio 04, 2011

El Show Debe Continuar



El show debe continuar. Incluso a la deriva. Incluso aunque el mundo se esté hundiendo. Incluso aunque este día sea el Apocalipsis... y quizás por eso. Aunque no sepamos cuándo será mañana. Ni siquiera si hay un mañana. Sidney Toledano, de Dior, ha dicho que saber cuándo habrá en Dior un nuevo director creativo, es como preguntar a "una muchacha, cuándo va a casarse".  Bill Gaytten y Susana Venegas, su ayudante, pese a que no hay capitán en Dior, se han hecho con el timón de la firma. Aquel rollo de las petites mains, de los artesanos de la firma de Dior, de todo aquello... parece que, bueno, "rezad a Dios y plantad coles".

A las 14.30 horas se presentaba la colección de Dior, la primera en la era post Galliano -más o menos porque sobre la anterior hay grandes incógnitas-. Aunque en Dior se llevan mal con todos los sucesores, aunque Galliano ha afirmado en su juicio no recordar "nada" y lamentar "profundamente" todo lo sucedido así como estar en "tratamiento".... bueno... a veces los peones se rebelan. Minutos más tardes las críticas se sucedían. Demoledoras.

Ya no hay nada de "Yves Saint Laurent salva Francia" cuando se hizo con el timón de Dior, ya no hay aplausos para Marc Bohan que bebe, en medio de la contemporaneidad, con Carolina de Mónaco y tampoco queda nada de Gianfranco Ferré que emplumaba los paseos de las grandes damas. Ni que decir tiene que parece que -como siempre en Dior- Galliano y todos los otros sucesores, parece que no estuvieron. Pero sí que estuvvieron.

Lo curioso de todo esto es que la crítica en el mundo de la moda está completamente fuera de lugar. Anna Wintour lo sabe. Vogue lo sabe. Y todo el mundo sabe -¿verdad Armani?- que quien paga los anuncios tiene derecho a buenas críticas -aplausos- y a ver sus prendas en editoriales y en la revista. Y quien no paga anuncios, no tiene espacio. Por eso, esta devacle es sorprendente. La Wintour era muy fan de Galliano, ella le cuidó y le alimentó, le guió con mano próspera y le hizo triunfar, año tras año, pese a que el espíritu de John Galliano estaba lejos del Vogue Americano, Wintour le mecía entre sus páginas. Incluso cuando no estaba en sus grandes momentos. Pero eso da igual, Olivier Theyskens ha caído varias veces en desgracia y eso no ha supuesto que Vogue USA le retirase su apoyo. Y diseñadores malos salen en sus páginas continuamente.

Pero todo el mundo se ceba con Dior. La colección es mala. Pasa como con Sarah Burton pero ni siquiera es mediocridad. Es mala, a secas. Mala. Mala. Mala. Pero la de Valentino post Facchineti también lo era y no pasó nada y ese duo que diseña ahora sigue siendo malo pero eso no supone nada. A nadie le importa. Y el trabajo de Galliano reciente tampoco es para tirar cohetes. ¿Y qué? Aluvión de malas críticas y ojos soñadores hacia Galliano -bah, esto ya pasó con los otros, no se crean-.

Las malas críticas para Dior son un jarro de agua fría. 23 años estuvo con Galliano el responsable de la colección -que si capitanea Galliano y diseña para Dior y saluda, no es... timonel a ciencia cierta de la firma-. A lo que vamos. Se han inspirado en Marc Bohan, en una rosa moderna (guiño a Dior cuyas casa se edifica sobre las rosas) para el invierno 2011-12 y en lo aprendido de Galliano: la locura, los metros de tela, lo exaegrado, lo teatral, el maquillaje oriental, los 36 pases conquistando entre lo macabro y lo grotesco el Museo Rodin... pero los aplausos no llegan.

El mundo del circo. La vida es un carnaval. Y la colección de Dior no es un espectáculo. Me recuerda a esa historia por la que un elefante inmenso es sujeto por una pequeña cadena,  cuando el niño se sorprende, resulta que le explican que el elefante cuando es pequeño no puede escapar por mucho que lo intente y se resigna. Se resigna a ser libre. ¿ Por qué nos resignamos? Yo aún veo los futuso pétalos de rosa caer... hermosos.

10 comentarios:

por Yimi dijo...

Injusto el mundo de la moda. Triste la colección de Dior por Bill Gaytten. Pero más triste para los fans, quienes vivimos esperando siempre las creaciones de Galliano, que tenían siempre un espíritu exquisito y de buen hacer.

Por los compradores, los críticos y las revistas, pues nada importa, cualquier pieza que salga de la casa con tal que parezca costosa triunfará. Los sufridos somos nosotros, los fans. Sobretodo los fans pobres que nunca pudimos palpar y menos comprar un Dior o un Galliano por John Galliano, sólo ver y soñar.

Holly Golightly dijo...

Yimi. !Cuánto tiempo! Touché. En todo. Un beso

Wed* dijo...

No es curioso que NADIE quiera Dior. NADIE. Es que le ha dicho NO todo el mundo.
Miedo al despido tras una temporada.

Le viene bien estoy al señor de LVMH. El mundo no es suyo. No lo controla. La moda tampoco

Un beso Holly

Holly Golightly dijo...

Wed. Bueno, LVMH es un conglomerado capitalista. No hay que darse manos a la cabeza. No obstante, hay una cosa que se llama responsabilidad social corporativa. Pero francamente, me extraña que nadie quiera Dior. Eso es cosa del sueldo. Si no, pueden llamarme a mí. Un beos

Anónimo dijo...

Holly, eres una Diosa (con mayúsculas).

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Vaya hombre, muchas gracias. :)

Anónimo dijo...

Yo soy muy fan del trabajo de Galliano(de su vida no hablo que no sere yo quien lo juzgue) pero esta coleccion es igual de fea,mal hecha y aburrida que Costura Otoño 2011, que a mucha gente le gustaba solo por ser firmada por Galliano.

En fin para mi que el Sr. que esta ahora(que mis disculpas,pero la verdad,no me se el nombre) es el nuevo "Facchinetti", en mi opinion Arnauld lo tiene ahi mientras encuentre a alguien que haga que en Dior vendan mas que en la era Galliano.

Lucille Stark dijo...

Yo creo que Dior debería volver a su esencia antes de Galliano en vez de intentar vivir de resquicios.

Y me encanta Galliano y Dior, pero Dior no puede seguir intentador ser el Dior de Galliano, que pasen página.

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Yo estoy bastante de acuerdo contigo. Si esta colección hubiese sido de Galliano, las críticas serían menos feroces, alguien hablaría de la nostalgia, de lo que JG es capaz de hacer y demás. Así es un tiro al blanco lo que me parece muy injusto.

Pero hay algo que entiendo que cambia drásticamente las normas del juego. NO es de Galliano. Galliano en sus altos momentos tiene un espectáculo entre las manos: vívido, pasional, putrefacto, mágico y, en sus bajos momentos, vuelve a lo ampuloso, a los metros de tela, a las mujeres que deforman a Marlene Dietrich, a los 40, a los trajes de noche cortados al bies, a los tules que explotan las corolas del New Look. Galliano cuando es malo, es más que una simple copia de su discurso. Porque claro, es SU discurso.

Este señor ha hecho "el -mal- discurso de Galliano". No se puede empezar así. Porque no eres JG, sobre todo. Lo peor de YSL es mejor que lo mejor de Pilati. -Más o menos-.

Fachinetti es un caso distinto porque yo sí que le veo a Alessandra un vocabulario propio. Otra cosa es que no se lo dejen desarrollar, que no pueda competir con Valentino o con Tom Ford y que le pidan que copie a sus predecesores para que siga el ritmo de las cosas. Aún así... mira que su Valentino no me gustaba porque era demasiado ñoño, pero volviendo los ojos... que vuelva. Si eso. O que saque una línea y pista. Un beso

Holly Golightly dijo...

Lucille. Touché. Llevas toda la razón. Toda. Un beso