viernes, abril 08, 2011

Azul, Verde, Violeta...


Vuelvo a Liz.
Con todo ese atrezzo que ella devora.
A Helmut Newton le debió congelar el agua y luego arderlo.
El ave no aguanta su mirada.
Ríamonos de Narciso...
¿quién no se ahogaría con semejante reflejo?