martes, diciembre 14, 2010

Más Que Carne


Si hay algo interesante de las prendas de Versace es que ejemplifican el deseo más absoluto sin inmiscuir vicio ni perversión. Aunque naturalmente, también pueden introducirlo. Cuando Versace piensa en La Mujer la ve como a una de las viejas chicas vitamina, radiante, hermosa, alta, esbelta, grácil, poderosa e inteligente. Cuando destapa algo de esa mujer, de ese concepto materializado, lo que hace en realidad es destapar un concepto, una sencilla y sutil presencia de espíritu inmaterial.

Por eso, en Versace nada es plano. El tacón está a punto de desbordarse, pero se contiene, la tela está a punto de destapar a la Venus de mármol, pero no lo hace. El fondo que podría ser de un triste gris lo que irradia es protagonismo para la donna, que no se lo come, no lo devora, sino que lo llena. Lo vive. Y toda la musculatura, bien podría ser la de un atleta de Lisipo, bien la de una kore virgen de Esparta... pero no lo es.

El Versace opaca en algo la personalidad porque vive más el nombre que el cuerpo y, al mismo tiempo, brilla. Brilla mucho. Y no es por un corte más o menos, un imperdible más o menos, un centímetro más o menos.... es por todo.

6 comentarios:

LA VIDA ÉS ROSA dijo...

Hooola!
La foto es impactante..me gusta el nuevo tacon!!
BSS

Holly Golightly dijo...

La Vida Es Rosa. Es una foto antigua. La actual campaña es de January Jones -la última que ha salido en preview-, esto es de Versace original. Un beso

Dita dijo...

Es una firma estelar. Un besote

Anónimo dijo...

Gianni Versace nos demostró que lo vulgar también puede ser elegante.

un beso ;-)
Manuel

Holly Golightly dijo...

Dita. Un beso

Manuel. Completamente. De hecho, Versace es una de las firmas más elegantes -que hubo-. Palabrita. Un beso

Le garçon avec les lunettes, dijo...

Love so much Versace! ! !