jueves, octubre 07, 2010

McQ, No McQ Es Como Ser O No Ser


Alexander McQueen vuelve. A París, al menos. Este año, Lee McQueen, aquel chico de barrio del que Issabella Blow se enamoró y que conquistó París con sus delirios, ya no está. Técnicamente, la continuidad de la marca de McQueen me parece normal. Sobre todo si nos referimos empresarialmente. Aka !los capitalistas! invirtieron un dinero -en una firma deficitaria- que quieren recuperar. Las empresas tardan en dar beneficios y puede que ahora sea el momento. No sería ni la primera ni la última vez en la que eso pase. Podría citar el clásico ejemplo de Van Gogh, por ejemplo.



En cambio, si me preguntasen mi sincera opinión -menos mal que mi opinión no cuenta- tendría que decir que me parece una aberración que la firma continúe. McQueen, dicen sus allegados, que se manifestó poco antes de la muerte como extremadamente orgulloso de lo que había hecho en el mundo de la moda. Aunque ese orgullo no le siguió para seguir viviendo, no creo que podamos juzgar nada. En primer lugar, conozco la depresión relacionada con las almas creativas. Ese perro negro como lo llamaba Churchill o ese viejo axioma de que tras el jinete cabalga la larga sombra negra. Y en segundo lugar porque si ha alcanzado la paz, nada hay que decir y, si no la ha alcanzado, tendremos que recurrir a ese viejo y castizo ¿tópico? español de jodido pero contento.


Además, McQueen, que ya está bien enterrado, al menos, no se debe estar removiendo en su tumba. Esto es algo de lo que pocos pueden presumir, ni Dior, ni Balmain, ni Versace, ni Chanel, ni Pucci o Balenciaga pueden decirlo. A Coco Chanel no me la quiero ni imaginar con esa lengua llena de orgullo y de incisiva mala hostia -así de simple-. Supongo que a McQueen le da lo mismo -a estas alturas- todo el jaleo.


Lo único positivo que veo del renacer de McQueen a manos de su colaboradora Sarah Burton es, precisamente, que es su colaboradora. Por casualidades del destino, el tema de los segundones en el mundo de la moda es siempre muy así (como en el mundo del periodismo por ejemplo). Nunca hubiésemos conocido a Steffano Pilati para YSL con Tom Ford, a Sidney Toledano para Dior con Galliano, a Frida Giannini y a Alessandra Fachinetti para Gucci (y la segunda para Valentino) con Tom Ford, a Poiret con los hijos de Worth o al magnífico equipo de Zara del que, opacados por el tema clon, nunca se dice nada -a pesar de la increíble labor que hacen- (!un aplauso!).


La moda es muy antidemocrática, como dijo Karl Lagerfeld del mundo de las supermodelos,  y hay gente estupenda que trabaja en equipo y a los que nunca se tiene en cuenta. Sarah Burton es una buena diseñadora -como hemos podido ver- no obstante, bebe del universo de McQueen. Esto es normal porque el propio McQueen lo hacia. Sin embargo, la duda existencial es que McQueen siempre dijo que su firma era su mente. Ver sus desfiles era conocer lo que pensaba por lo que todo me resulta muy absurdo. Muy de que la vida es un cuento de furia y dolor narrado por un idiota como dijo Shakespeare.


Sarah Burton se mete en el imaginrio de McQueen de lleno. En los mitos y leyendas griegos que luego resultan ser claramente patrióticos ingleses porque Apolo se pasea por Covent Garden y Atenea toma el té a la inglesa a las cinco en punto de la tarde. Sigue siendo un mundo exótico de ángeles, demonios, pesadillas, sueños, hospitales psiquiátricos, problemas de comunicación, desechos, Imperio Británico, la India como joya de la corona, mucha fragilidad, un amor por el mar, por lo desconocido y por lo extraño, una fascinación por la oscuridad, por el gótico más literal al término de Vasari, por el no sistema, por la contracultura, por la rebelión y por las viejas historias que se entremezclaban en la caja mental del torturado McQueen que lo mismo veía todo basura que construía un mundo con ella, que se ahorcaba mientras soñaba con ángeles.


La colección de Sarah es buena. Pero no es McQueen. Probablemente, Burton sea una diseñadora con talento que debió -en algún momento- plantearse sacar su propia firma a la palestra. Como ese proyecto no es fácil, ni la financiación crece en los árboles, seguro que cedió y siguió trabajando para McQueen. Su competencia está probada. Y, además, es muy díficil decir si es peor o mejor que lo que hubiera hecho McQueen. Sin idealizarle y sin caer en la bobada ñoña. Lo más honesto me parece decir que yo espero a Alexander a saludar y no sale.


No tengo dudas sobre la inspiración de Sarah. Es Ifigenia en Áulide e Ifigenia en Táuride. Agamenón, padre de Ifigenia, mató a una cierva de Artemisa -pecó de hibrys- y le castigó a que sus barcos para la Guerra de Troya no pudiesen zarpar al no haber viento. Calcas dijo que el viento comenzaría cuando Agamenón sacrificase a su hija, Ifigenia, a la diosa. Para atraerla, dijeron a la chica que se casaría con Aquiles y, cuando fue, se dispusieron a sacrificarla. Artemisa se apiadó de ella y la llevó a su templo de Táurica.


Una vez allí, el hermano de Ifigenia, Orestes, escapaba de las Erinias y para curar la muerte de su madre -Climenestra- en venganza de la de su padre -Agamenón- debía llevarle a Apolo en expiación la estatua de Artemisa del templo de Táurica. Cuando llega Orestes, es encarcelado por ser extranjero para celebrar un sacrificio a la diosa Artemisa y su hermana Ifigenia es la sacerdotisa encargada de darle muerte. En cuanto le reconoce, escapan juntos -con la estatua robada caída del cielo- a su tierra. Ya libres.


En la pasarela de Burton en McQueen podemos ver toda la historia. Desde el principio en que la joven pasea despreocupadamente, continúa siendo dispuesta al sacrificio del cuchillo hundiéndose en su vientre desnudo. Artemisa la recoge con las espigas como simbolo de la fecundidad, de la fertilidad de la que la diosa virgen es madre, y ejerce de sacerdotisa -toda blanca- y virgen en el templo de Táurica. Luego se viste para el sacrificio con el tono de la sangre y se dispone a matar a su hermano con el vestido ritual, más ceremonioso, cargado de plumas. Cuando todo apunta a que debe enlutarse por todo lo ocurrido en su familia, es hora de volver a casa. A Inglaterra. Todas las plumas de las cacerías del zorro, de los prados verdes la esperan. Y, finalmente, toda blanca ya es libre a bordo del barco que la lleva al hogar.
Esta es otra historia.
Pero una historia al fin y al cabo.
Tengo dilemas.
No es McQueen pero lo parece.
Pero no lo es.
Lo que no quita ni pone nada.
He ahí el dilema.
El ser o el no ser.

12 comentarios:

Mqr dijo...

jo, q impacto la noticia de su muerte

bss wapa

Holly Golightly dijo...

Mqr. Bueno. El vivo al bollo y el muerto al hollo. Un beso

Anónimo dijo...

ME ENCANTÓ LA COLEC

Y TU ARTICULO

Vanessa Morillas dijo...

la colección es brutal!!!


LA MONA SE VISTE DE SEDA
www.lamonasevistedeseda.com

Holly Golightly dijo...

Anónimo. Un beso

Vanessa. Un beso

Blanca dijo...

Creo que Burton está en una situación muy complicada.

Es dificilísimo seguir diseñando con el estilo que otro ha creado, pero realmente es lo que se debe hacer para continuar con la imagen de marca que Mc Queen creó.

Es mucho más fácil cuando el creador de la firma perteneció a otra época. Hay que coger la esencia y adaptarla a los nuevos tiempos: Firmas como Chanel, Dior o Blenciaga son un gran ejemplo.

Sin embargo, no hace ni un año que Mc Queen murió.
Tú lo has dicho " No es Mc Queen pero lo parece", por eso pienso que Burton ha aprobado con nota su (difícil)cometido.

Un saludo!

Botica Pop dijo...

A mi lo que me conmueve el corazón, es imaginar como se siente esa segunda, ahora al frente. No estás 15 años trabajando con alguien sin desarrollar algo muy profundo con ese alguien. Como decía la Yourcenar: "tenemos algo mejor que un amor, una complicidad". Y eso se siente (oh dioses) y de que manera, en la colección. Me parte el corazón una vez más.

Holly Golightly dijo...

Blanca. Opino igual que tú. Un beso

Botica. Tienes toda la razón y, además es un precioso comentario. Un beso

Anónimo dijo...

外籍新娘配偶可領失業給付。
白蟻是在人類中蟲害的頭號公敵。
居家清潔一般有哪些服務範圍?

Hummingbird dijo...

demasiado reciente y es imposible separar, no comparar, recordar.

aún le doy vueltas a cómo es para Sara Burton y a lo extraño que ya no sea de AMCQ.

otro beso Holly

Miguel Ignacio dijo...

Excelente post. Estoy totalmente de acuerdo, la colección es muy buena pero no es McQueen. Me da la impresión que cualquier colección que muestre sera comparada y destrozada, resultando ser una obra que nunca llegara al nivel de McQ. Es una lastima porque es una buena diseñadora con una gran visión, pero siempre estará bajo la sombra y sera juzgada por emular la tónica de McQ aunque así no sea el caso.

webcams chicas dijo...

es ley de vida.. la coleccion es una pasada!