miércoles, enero 13, 2010

Disfraces


Siempre que se habla de identidad surge el tema de la femineidad y de la masculinidad. Desde que YSL incorporó la retahíla masculina del smoking al vestuario femenino, el traje se convirtió en insignia de femineidad y de atractivo. Pero, hay muchas personas que consideran -y antaño también lo consideraron- una especie de negación de la femineidad en pro de la masculinidad.



Lo consideran como una negación de lo femenino para pasar a lo masculino. Como si el reclamo de la igualdad hombre-mujer no se lograra por la sinergia de ambas energías sino por la represión de lo femenino y la adopción, por parte de la mujer, de lo masculino que es a la igualdad a la que quiere llegar. Este planteamiento queda célebremente anotado por Miuccia Prada que dice que ella quiere mujeres "femeninas pero no débiles".


También se dice que si "Coco Chanel dio libertad a las mujeres, Yves Saint Laurent las dio poder." Parece que algo tiene que ver con el "lleva los pantalones", aunque sea una alegoría de psicoanalista barato. La pregunta no es si las mujeres se disfrazan de hombres cuando empezaron a llevar pantalón sino ¿qué significa esto?.


¿Se disfrazan, de alguna forma, las mujeres de hombres? Es evidente que, actualmente no, pero, si las mujeres de Chanel fueron juzgadas como telegrafistas mal alimentadas, ¿las mujeres con traje eran hombres que podían llevar falda?


Aún así, creo que la pregunta no es esa sino, ¿la adopción de una prenda exclusivamente masculina, comporta la adopción de unos ideales? ¿Es la estética parte de la ética o se supedita a ella?


Si las mujeres conquistaron en el pasado el arduo territorio del pantalón como insignia masculina y lo adaptaron a su vestuario hasta el punto de eliminar -prácticamente- toda controversia sobre el tema, ¿ocurrirá lo mismo con toda la moda?

Jean Paul Gaultier presentó faldas masculinas que causaron sensación y siempre tuvo presentes a los hombres como destinatarios de su línea de belleza. La metrosexualidad con David Beckham a la cabeza -adorado rey David como le llamaban- dio al traste con toda esa generación de valores en la que el hombre era sinónimo de macho ibérico y el macho ibérico ni se cuida ni se contempla porque eso es afeminado.



La existencia de patrones de masculinización -¿las mujeres sin maquillaje y en pantalón son lesbianas?- y de femineización -¿los hombres que se depilan y se ponen pendientes son mujeres?- radicalizan los planteamientos de nuestra propia mente llevándonos a un terreno peligroso, desconocido e insonsable.


El quid de la cuestión parece ser el ya conocido, viejo y celebrado, ¿dónde queda el límite?


Un hombre puede cuidarse pero no coquetear con la belleza como si fuera una mujer y una mujer pude masculinizarse sin dejar de ser femenina. Es decir, un hombre con tacones no es tolerable y una mujer con corbata y gemelos tampoco lo es porque eso es adentrarse en un campo que no es ni la moda, ni la estética sino la identidad sexual.


¿Tiene la moda límites?.
Sigo creyendo que la pregunta no es esa sino...
¿por qué nos miramos tanto el ombligo?

14 comentarios:

Ioni dijo...

Tu estilo de redacción es realmente prodigioso.
Estoy pensando estudiar Filosofía este año

Holly Golightly dijo...

Loni. Gracias. Mi madre te diría que en su opinión es maravilloso que estudies filosofía. Mi opinión es que bien está lo que bien acaba así que, suerte en todo caso y enhorabuena si es tu vocación. ;) Un beso

Maria.C dijo...

Creia que lo sublime era insuperable, pero lo has vuelto a hacer. Un bso holly!

Holly Golightly dijo...

Maria C. Muchas gracias

M.Monís dijo...

Hablar de los opuestos siempre procura contradicciones en los términos, y más cuando estos se comparan; esa ambigüedad no carece sin embargo de atractivo, y por esa razón la androginia ( y más modernamente el hermafroditismo) siempre han estado orlados de prestigio. Por consiguiente, el superponer esos atributos dentro de contextos de probabilidad siempre supone un acicate para la curiosidad y para el conocimiento, en cualquier forma que este adopte, a salvo de los pacatos y los ignorantes. Esa ambigüedad es la manejaba tan bien YSL, o incluso hoy día Galliano, tal y como apuntabas en un post anterior. La cuestión de la identificación queda así en muy segundo término, pues la adopción de esos roles se basan (particularmente en la moda) en contextos seguros, de modo que los "smokings" de mujeres siempre tiene escotes, veladuras o entalles que aseguran el porvenir de su portadora y la hacen especialmente atractiva. Ningún modisto pondría esa ropa a un marimacho formal manifiesto, ya que ese ejemplar no lo requiere ni es de su estilo (aunque yo no tenga nada en contra de esos especímenes que la naturaleza otorga, ni contra cualquiera otros, como por ej. los ornitorrincos). Lo de la igualdad es otra cuestión, política más bien, y no depende del smoking, sino de un sentido obvio de la justicia para la humanidad, habida cuenta de que eso de las "mujeres débiles" es un cuento de Miuccia Prada planteado sibilinamente para vender (que es lo que le interesa a Prada).


Desde luego, el hábito no hace al monje (ni creo que ayude, como dice el refrán), de modo que llevar pantalones o no es indiferente para la cuestión. De hecho, los pantalones en la mujer son un invento de los harenes orientales, unos lugares donde las hembras estaban sojuzgadas, al menos en apariencia, y se utilizaban por su carácter práctico, según algunas noticias, aunque yo jamás visité harenes, Dios me libre. La cuestión de la "adopción de ideales" es muy otra, sobre todo si se estipula que existen unos femeninos y otros (diferentes) masculinos. El mundo de los ideales pertenece a la humanidad entera, de modo que esa discusión es propia de beatas irredentas de izquierda que libran batallas que hace tiempo han sido resueltas, particularmente por el brillante papel que las mujeres están desempeñando hoy en la mayoría de las sociedades civilizadas (en las otras no, lamentablemente). En cualquiera de los casos hacer jugar el papel de hombres a las mujeres, o viceversa, es un craso error pues el mundo está compuesto de seres, no de sexos (ni "géneros") cada cual con su estructura antropológica particular, afortunadamente.

La moda es uno de los espejos en los que la sociedad se mira (quizá el que más conviene a la apariencia) de modo que la moda, al contrario que el arte o el pensamiento, no refleja cuestiones básicamente existenciales, sino epidérmicas, como buen espejo que es; las mujeres han sido tradicionalmente más hábiles que los hombres manejando conceptos como el ornato y el vestido, de modo que a los hombres nos queda realizar un recorrido que las mujeres han trillado ya y que perdimos con la perdida por el hombre de la cultura del adorno, tal y como se ve hoy aún en algunos de los pueblos denominados "primitivos". Para terminar, creo que la costumbre de mirarse el ombligo (y mirárselo a los demás, de paso) es algo consustancial al aprendizaje, y por tanto va unido a la condición humana. El asunto es mirárselo bien, en mi opinión.

Buenos días y un beso, Holly.

moonhell dijo...

nos encantan tus reflexiones

enterrement de vie de jeune fille dijo...

Très belles photos ces images sont parfaites
Karine

Anónimo dijo...

no devemos darle tanta importancia a lo que nos ponemos, sino utilizarlo para divertirnos y disfrutar de todos los yo de uno mismo. No debemos seguir en el pasado intentan do tipificar al ser humano por lo que parece que es. Deberíamos pasar página de las costumbres pos-guerra heredadas de nuestros abuelos.La globalización tendríamos que haberla positivado hacia nosotros mismos.
Un pantalón es hoy en día simbolo de comodidad, no de masculinidad.
Mi hijo, 4 baños y medio, no es capaz de entender porqué no se puede poner leotardos, faldas o vestidos, y prometo que le gustan las chicas, ! qué mejor ejemplo!
BSSS, Irela

Holly Golightly dijo...

Moonhell. Gracias

Karine. Merci beaucoup.

Irela. No sabía que tenías un niño. :) Irela, mira que un día aprenderá y no querrá tocar el rosa en cuanto cumpla un poco más entonces pensarás ¿guerra de sexos? Ja. Un beso

Variopaint. Ya dice la Biblia "la justicia es inmortal".

Hermafrodito, hijo de los hermosos entre los hermosos, ¿sólo hubiera sido superado por Narciso o por un hijo de Afrodita y Apolo? es una criatura que siempre ha causado admiración. Esto ya queda patente incluso en la superstición hebrea en el tema de los ángeles que siempre son seres andróginos en cualquier caso o díficiles de etiquetar en otro. El arcángel Gabriel se presenta a María -soy de la opinión que Gabriel es criatura femenina- y ella se retrotrae, magníficamente representado en el arte.

Y Cibeles -esa diosa frigia que debe ser la única con sacerdotes con fe- era hermafrodita antes de ser Cibeles. También condena a la eviración para ser como ella y su amado aunque antes ella fuera ella y él al mismo tiempo hija de Zeus y sus sueños eróticos.

La voluptuosidad femenina nunca se esconde, ni siquiera en la androginia. Porque la voluptuosidad está -como casi todo- en la mente antes que en el cuerpo y tiene más que ver con las actitudes que adoptamos frente a nuestro ser que a cuánto escote sacamos o cuánto hinchamos el pecho y sacamos trasero.

En cuanto a los ideales. Los ideales no creo que sean patrimonio de la humanidad. Considero que a la humanidad pertenece el tener ideales y el idealismo pero creo que los ideales -si bien son en cierta forma inmortales como las ideas- también son caducos, personales y adoptados por las colectividades enfervecidas, enajenadas o no.

Ideales eran los de la Alemania nazi y fueron aceptados por toda la Alemania que ascendió a Hitler de forma libre y democrática. Que muchas personas los tuvieran no los convertía en ideales, los ideales siempre son unipersonales y luego pueden ser aceptados por la colectividad por puro espíritu humano de a) necesidad de liderar y b)necesidad de un líder como ya demostró el experimento de Milgram. Los ideales ni son buenos ni son malos, pero ha habido tanta gente que ha muerto por ideales que uno se pregunta sobre su utilidad y sobre el honor que les queda. E ideales eran los de Pablo de Tarso que eran un discurso de amor por el que nadie ha muerto tanto. Ideales eran los de Churchill y su sangre sudor (esfuerzo) y lágrimas.

Pero esos ideales por mucho que los de Hitler quisieran acabar con Occidente y los de Churchill preservarlo, y a pesar de lo que se diga sobre el discurso del 10 de Downing Street no ganaron ninguna guerra. Los ideales son una cosa decimonónica en ciert forma. Honorable y honrada pero pasada de moda. La guerra la ganaron las balas, los muertos y los soldados que combatieron por mucho que vendan otra cosa. Por mucho que ahora parezca algo diferente. Por mucho que las ideas fueran legítimas y honestas, honradas y honorables o despreciables ya que ideas son buenas para el triunfo del espíritu pero no tanto para las llagas del cuerpo.

Los ideales al fin y al cabo... son ideales. La justicia es inmortal pero como diría Goethe -mi querido Goethe- "la ley es poderosa pero más lo es la miseria". Y da igual tu ideal.

De la misma forma que gris es toda teoría salvo el árbol que da los dorados frutos de la vida. Un beso

Pau dijo...

WoW !!!
No recuerdo qué quería comentar ;)
XXX Holly

Hummingbird dijo...

no me cabe duda que las llagas a las que aludes, no compensan el seguir un 'ideal' estipulado 'desde fuera' y vendido como propaganda...

se es mujer/hombre por dentro, con so sin pantalones. creo, pienso. de todos modos stella tennant está impresionante en estas fotos. si a mí me quedara como a ella adoptaba el smoking a la de ya! pero me da que se vería 'impostado' en mí. una vez fui a una boda con traje smoking, lo cierto es que me sentía ultrafemenina y muy guapa pero no sé si fue la opinión general... prefieren a veces los brillos etc.

un XX!

isabel dijo...

Me han encantado las reflexiones que haces, pero sigo con la duda de porqué no me gustan los hombres con faldas. Ahora bien, no me gustanm estéticamente, ni por asomo les otorgo más grado de femineidad por llevarlas, de la misma manera que yo no me siento masculina por utilizar pantalones.
Geniales los anteriores post. Pero no puedo pararme a comentar, ando muy liada últimamente.
Besos desde Estella.

Cris dijo...

Yo venía a decir "eso, ¿por qué nos miramos tanto el ombligo?" pero con vuestros nuevos comments me he quedado en blanco...

Holly Golightly dijo...

Pau. :) Un beso

Hummingbird. Seguro que estabas preciosa. Pero ya sabes, no está hecha la miel para la boca del asno. :P Un beso

Isabel. Gracias. No te preocupes. Debe ser cosa de la sociedad. Lo de las faldas, digo. Un beso

Cris. ;) Un beso