domingo, junio 21, 2009

Victoria


Nunca había clickeado la foto a pesar de tenerla desde hacía años.

No había visto que una dama estaba en ella.

Quizás porque la Victoria alada acaba de posarse, impetuosa, ahí arriba.

Y por eso, mientras el viento arremolina sus vestidos y ella evoca, magnífica, la victoria, nadie la ha percibido.

Pero, que no percibamos las cosas no significa que no estén.

Que no hayan pasado, que la Victoria no haya agitado sus alas, que el tiempo no se haya parado.

Es hora de descubrir viejas cosas...

5 comentarios:

Tam dijo...

"Pero, que no percibamos las cosas no significa que no estén."
muy cierto

Kate_Sgulp! dijo...

Son esos detalles que te hacen el día...
Muy linda la foto y la reflexión.

Por cierto Holly, supongo que ya sabrás de ese "chisme" acerca de la salida de Karl de Chanel; al leerlo recordé uno de tus post acerca de tu amor-odio hacia él y si no me equivocó hablabas de Marc Jacobs como sustituto, pero, ahora ¿que piensas de esa nueva perspectiva con Alber Elbaz?
Yo hablé un poco de ello en mi blog, pero solo fueron palabras de aficionada, ¿qué dices tú?

Besos.

Holly Golightly dijo...

Tam. Un beso

Kate. No veo a Elbaz en Chanel. Demasiado cursi, ñoño y aseñoreado. Alber es perfecto en Lanvin, tiene un tipo de mujer y quizás pronto pueda abrir su propia línea. Pero no en Chanel.

Chanel contratará o bien a un segundón o bien a un desconocido. Un beso

Wednesday dijo...

No ves a Elbaz en Chanel??????????????? En serio??????? yo si! lo veo todo el rato y a todas horas!
¿te parece cursi y ñoño? Hollita querida que te ocuure... el la calor??? jajaja. Un beso

Elena Abaroa dijo...

Yo tampoco veo a Elbaz. A mí me gusta mucho Elbaz, me gusta porque no va de moderno ni vende ropa de Zara a 600 euros como hacen otros muchos. Elbaz es cursí, ya lo creo que lo es, excesivo, tanto abalorio, pluma, color, no es para nada Chanel. Pero es elegante y hace cosas bonitas, que no es poco.

Yo es que sólo veo a Karl, hasta que se muera a los 110 años, nos enterrará a todos, así que ni me molesto en divagar quién le sustituirá.