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domingo, septiembre 18, 2011

Las Infantitas de Oscar


No hay nada más aburrido que la Semana de la Moda de Nueva York donde todas las mujeres se convierten en grandes damas y todas las jovencitas histéricas pueden ser consideradas trendsetters. La moda americana ha partido siempre desde el punto de vista de la comodidad y la rentabilidad y las pocas sorpresas que reúne cada temporada se cuentan con los dedos de una mano y suelen llevarse el gato al agua los mismos creadores. Marc Jacobs, Rodarte, el dúo de Proenza, Alexander Wang y Altuzarra son últimamente los escogidos para marcar el ritmo del qué se lleva y del qué no se lleva. Al margen de sus propuestas, Marchesa presenta arrebatadores -o no- trajes de noche que se verán en las Alfombras rojas norteamericanas y Ralph Lauren y Oscar de la Renta son dos apuestas seguras.


Lo bueno de la NY Fashion Week es que ni decepciona ni sorprende. Es lo que es. No tiene pretensiones de engañar a nadie. Permite a las mujeres y a los hombres del mundo saber qué van a vestir seis meses antes de que lo vistan y es un auténtico pret a porter que, es algo que se echa de menos. No hay espectáculo, no hay deseos insatisfechos y no hay engaño. La moda se entiende como negocio, como forma de fealdad sustituible, como dinamo de la industria, de la sociedad de consumo y como un campo con el que rendir un tributo temporal a la belleza.


Por eso, se permite jugar y meter baza con el típico tópico de que Nueva York aburre porque, francamente, al 98% de las veces lo hace. Y Tom Ford lo sabe bien porque ha decidido rematar a la ciudad de ciudades y mudarse a Londres para presentar sus colecciones femeninas. No obstante, a mí me gusta la semana de Nueva York. Tiene diseñadores maravillosos que entienden las necesidades de la mujer actual y se dejan de bacos, de báquides y de cuentos. Uno de ellos es Ralph Lauren, el otro Oscar de la Renta.


De la Renta es un gran diseñador que ha dejado momentos inolvidables para el mundo de la moda tanto en su propia firma como en Balmain cuando hacía unos trajes de noche que eran una delicia y con los que uno entendía a la perfección el significado y el concepto de Alta Costura. Sin embargo, a De la Renta le pasa un poco como a Armani. En el inconsciente colectivo, es un diseñador aburrido que trabaja por y para las princesas judías de la Quinta Avenida y que se vende a los petródolares y a la elegancia rancia y conservadora de abrigo de piel, bolso de cocodrilo, traje sastre, anillo de Tiffanys, perlas y rosas blancas en un jarrón bajo una obra de Warhol.


Sin embargo, en su colección de primavera verano 2012, De la Renta se luce. Hace un magnífico desfile lleno de sus señas de identidad: las mujeres blancas, anglosajonas y protestantes y las judías ricas que compran Vogue y lo que sale en Vogue y esas cosas de Anna Wintour. Pero, además, demuestra que si tiene un nombre, lo tiene bien merecido.

La colección es absolutamente primaveral, deliciosamente veraniega y llena de maestría. Tiene un punto inconfundiblemente actual y al mismo tiempo, rebosa de tendencia historicista. De La Renta no hace palabrería con el vintage ni con la inspiración. Planta a su smodelos sobre una alfombra blanca y las hace desfilar como si fueran Titania y él fuese Oberon. Y así es. El sueño de una noche de verano.


En mi humilde opinión, este vestido rosa y el siguiente modelo amarillo son dos de las prendas más hermosas que he visto en mucho tiempo. Estoy segura de que a Velázquez le hubiese gustado pintarlas. La colección tiene un sabor español poco tangible pero muy presente. De La Renta demuestra que España está más allá de los tópicos de la piel de toro y consigue recrear el esplendor y la magnificencia de una corte barroca pero trágica. En mi opinión, el guiño al Barroco encaja perfectamente con el momento económico en el que nos encontramos.

 

Porque este amarillo, este vestido, esta magia, este hada... hace desear seguir viviendo.
Lo que para mí es el verano.
Desear que sea eterno. Al menos, como un sueño.


lunes, febrero 28, 2011

Mi Mujer, Ella


Suelo pasar por alto el término pret a porter. Todo lo que conlleva eso de para llevar y para la vida diaria, toda la bagatela protesta de Yves Saint Laurent e incluso aquello de "un toro y un caballo" de Picasso. No obstante, poco veo para la vida real de mis damas: en Rodarte pintan androides de pintura en tela y en Prada me ilustran tecnófobas tecnófilas maquinadores del swinging London.


No obstante, veo Bottega Veneta. Las veo. 24 horas, siete días a la semana. Prácticas por la mañana -!y maduras! llevando los niños al colegio o corriendo tras un aguacero, dulces a mediódía si hay una comida o incluso si se alarga por un té sin poner en duda nada de la vida práctica. Elegantes por la tarde, paseo del brazo del marido, tarde de tiendas de chicas o ir a la compra -qué más da-. Por la tarde noche, un cóctel y... más tarde, de fiesta y urbana, como debería ser, personificada casi en el deseo mismo de la contemporaneidad.


Sólo miren. 
¿No es bella?
Ysin delirios Tomfordianos.
Nada de publicidad, solo ella.
De veras.

domingo, enero 16, 2011

Cisne Negro, Alma De Mujer


Se acercan los Oscar, los Globos de Oro y todo el jaleo de estrellas en fila de uno, con trajes de noche sacados de la colección del 2022 para que sean más exclusivos y un montón de paletos haciendo cabriolas y demás en la Alfombra Roja -sigh-. No obstante, entre tanto patito feo sin posibilidad de ser cisne aparecen a veces grandes bellezas, hermosas, frágiles, femeninas, delicadas y exquisitas. Una de ellas es Natalie Portmant, gran actriz, niña estrella que no se quedó en la eterna adolescencia y que ha demostrado la dignidad y el talento que tiene en cada producción sin limitarse a lo comercial y probando con el cine de verdad -para mí, bellísima en V de Vendetta con el pelo al rape, como un soldado, haciendo de una Inés del Conde de Montecristo en un Londres orwelliano; regia como alguien imposible encarnando a Amidala en La Guerra de las Galaxias y como un torrente de agua calmada haciendo de Ana Bolena-.


Amén de todo su talento y belleza ha demostrado inteligencia, no sólo con un título universitario -ja- sino como directora encarnando a una judía ortodoxa de Nueva York dedicada a la venta de diamantes y al amor. Pero lo que la trae aquí es su papel protagonista en El Cisne Negro, bellísima y vestida por Rodarte como una bailarina grácil, genial, cruel y... ¿libre?, ¿presa? entre la belleza desgarradora y el duro mundo de la presión de las candilejas.


También el motivo de estar aqúí son los carteles publicitarios de la película. Que, al menos para mí, enraízan con el aire frío y artificial de Metropoli de Fritz Lang en los años 20, con las cosas aquellas del Cantor del Jazz, las bailarinas como Josephine Baker en Francia, y toda la vanguardia en Alemania montada entre un puente y un caballo azul hablando de expresionismo alemán, de maquinismo,de que "un coche de carreras es más hermoso que la victoria de Samotracia", del capitalismo, lo orwelliano, el fin de la civilización y la era del maquinismo frío. También me recuerda a la Rusia Comunista de los carteles primeros de Lenin con sus hordas de soldados rojos entre la nieve fría y el destino negro.


Y el otro motivo por el que hablar de El Cisne Negro es porque esa Alfombra Roja que odio -y mucho- (y que es tan fascinante al tiempo) -y que ha dejado momentos tan buenos en el pasado como a Grace Kelly con un visón, Audrey Hepburn abrazando a su Oscar con el pelo cortito de Vacaciones en Roma o Cher embutida en aquel ensueño y todo aquello. Uno de los momentos fundamentales para mí de los Oscar es el de Hillary Swank con su Elbaz azul tinta. Espero que Natalie Portman, que ya ha llevado Lanvin de Elbaz en muchas ocasiones y que también es judía como Alber Elbaz, vista de Lanvin especialmente cuando en su última colección habla de la tierra de Israel, del exilio babilónico, de un pueblo sin tierra, del desierto, la fuerza de los hebreos, aunque creo que irá de Dior.


Y el motivo no es otro que el ser la nueva cara del perfume Miss Dior Cherie para el que hay menos globos y más acción. Más misterio y menos cursulería aunque igual dulzura. Probablemente vaya vestida de Dior, bueno. Espero que saquen el lado de ella que me gusta. No el de estrella glamourosa sino el de mujer hiperfemenina y fuerte, diminuta y grácil, exquisita, tierna, sencilla, chic e interesante. Este erotismo me habla de profundidad y el de Maryna Lichuck me hablaba de adolescencia y anfetaminas de color de rosa. No sé con cual me quedo, pero este Miss Dior Cherie es menos L Eau y más intenso.

miércoles, septiembre 15, 2010

Llegó El Otoño En Verano


Rodarte. Sí. Las chicas de los robots. La individualidad. Los tacones imposibles con pinchos. Los vestidos que se medio deshacen y la tecnología para la vida con gasa, con terciopelo, con rojo sangre, rosa fresa, crema, oro y satén. Se vuelven románticas.


A veces en verano a uno le da el aire y en plenas vacaciones piensa en la vida "normal". Qué bonita es la vida normal. Lo que uno conoce tan bien. Y, bueno, aunque las hermanas de Rodarte no piensan en fotocopiadoras defectuosas, en jefes histéricos, en el tedio y la rutina mata-ingenio sino en el otoño melancólico, en las hojas pisadas, y húmedas.


Son las románticas de los años de la era digital. Envueltas en bruma, entre hojas, aunque sea en verano.

¿Y por qué no?


Si el verano es cuando más melancolía hay...

miércoles, septiembre 16, 2009

Rodarte, Las Celtas



Mujeres. Guerreros. Una de las combinaciones más antiguas del mundo. En la mayoría de guerras las mujeres han participado aunque, en realidad, es un episodio de nuestra historia profundamente olvidado.


Los rituales, la magia y la espiritualidad combinados con la guerra, la sangre y la destrucción.


El miedo antres de la batalla. Casi se huele la sangre. Las armas resplandecen. Las corazas están listas. Los generales se preparan y se conciencian.


Quizás coman con sus amigos y cenen con sus antepasados.


Primero consultan con su oráculo. ¿Victoria y derrota concendidas por los dioses? Pero, ¿a quién favorecerá el destino?


Luego se decoran. Quizás pensando en pasadas victorias, quizás trazan sus huellas en la piel esperando poder ser reconocidos tras ser incendiados en sus piras funerarias. Honran a sus dioses antes de la batalla.


El chamán de la tribu plantea sus misterios a los dioses. Los guerreros le entregan sus almas que, quizás tengan que pasar el resto de la eternidad sin cuerpo. Sin nombre, sin nada...


Y ellas esperan. Pronto llegará el alba y la batalla comenzará. Los ríos se teñirán de sangre y, las oraciones de esperanza.


¿Ganarán?


¿Perderán?


Seguramente tendrán que enlutarse aunque ganen.


No hay victorias en la guerra.

miércoles, febrero 18, 2009

Eres Diferente

Eres diferente. Lo eres. Tú tienes estilo personal, eres único, un individuo nacido en los albores de la postmodernidad.


Una generación de individuos. Yo. Yo. Yo.


¿Dinero, dinero, dinero? de Warhol. Sigh. Inocente.


Yo. Sólo yo. Yo mismo. Yoísmo.


Un bonito sueño, quizás.


O, quizás una verdad incómoda transmitida a los no iniciados haciéndoles creer que en la pluralidad viven en la individualidad.


Un ejército de individuos.


Ja. Legiones de clones.


¿Princesas, Juana de Arco, damas, robots, esencia?


Clones.


Uno más de muchos.

¿Único?, ¿Tú?.

No. No eres diferente. Eres un clon más. Por Rodarte.