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jueves, julio 15, 2010

Hors De Prix, Un Engaño De Lujo


Casanova decía que no seducía, que sucumbía.


Eso nos ocurre ante las princesas de Azzaro y el encanto.


Que, como dicen, "es mejor que la belleza porque es irresistible".


Hors de Prix, (Un engaño de lujo en español), es una comedia como las de antes, rebosante de encanto y de ingenio. Sabe a cócteles de colores y a vestidos de Azzaro.


Trata de lo irresistible.


Del precio.


De las pequeñas cosas.


De los hombres y las mujeres.

Los ricos y los pobres.


Lo que creemos que queremos.
Lo que de verdad queremos.


Y lo que somos.
En realidad.

lunes, marzo 08, 2010

Deliciosas


Sigo con las parisinas deliciosas. Primero Azzaro y ahora Giambattista Valli. Torre Eiffel. Primeras citas. Tabla de queso. Carrito de postres. Collar de perlas. Paradita en Chaumet, exhalación, contemplación extasiada de los diamantes -diamantones- y más piedras preciosas, anhelo de ser Holly Golightly o, al menos, de vestir de Givenchy y deseos de encontar un amor que pare el corazón como el tiempo se paró en la eterna París y sobrecoja como la gran ciudad del amor, de la luz y de los placeres.


Paseitos en Paris. Amores de verano -o invierno- o de temporada engarzando galanes y canallas a partes iguales y placeres frívolos, menudos pero encantadores como tres docenas de ostras regadas en champagne y caviar en cucharilla de nácar y tres semanas de ayuno al estilo cartujo -aka pan y agua-.


Pero como con ilusión todo propósito es grande uno se plantea si vale más ser señora de Dior y Chanel triste y embotada que no aprecia lo que valen más que porque merecen tener nombre por valer más de diezmildolares o señorita jodidaperocontenta que sueña con decorar su dedo con un buen pedrusco, su hombro con un buen Birkin de Hermés, su corazón con calor humano y su rostro con sonrisa en rojo Chanel.


Y es que mis tímidas jovencitas sueñan con ser mujeres...


... y mientras, corretean por el mundo envueltas en color rosa, quizás así lo vean todo de ese bonito y delicioso color.

domingo, marzo 07, 2010

Amar Y Las Pequeñas Cosas


Azzaro ha presentado colección en París con esa obsesión francesa de las pequeñas cosas. Las pequeñas cosas de Groucho Marx que son una pequeña mansión, una pequeña herencia multimillonaria. Las pequeñas cosas de París son arroparse con un buen abrigo de piel al derrumbarse en el taxi a altas horas de la noche, caminar al lado del Sena con un pañuelo blanco de seda, beber caffe au lait a sorbos, deambular por los lugares más desarrapados y hermosos de París y entender que París es la ciudad terrenal donde se encuentran los Campos Elíseos.


Cada vez estoy más convencida de que amar es la pequeña gran cosa máxima. YSL decía que "no hay mejor traje para una mujer que los brazos del hombre que la ama" y parece ser que los franceses ratifican sus sentencias y sus dictámines. Es ese brillo en los ojos, ese rubor en las mejillas, esas caídas seductoras de pestañas, esa calidez en el cuerpo y esas mariposas en el estómago lo que buscamos cuando compramos ropa-moda-cualquier cosa. Gastamos nuestro dinero -tan duramente ganado- en conseguir esas porciones de felicidad a las que aspiramos tan terrenalmente dejando la metafísica para después.


Y es que solo se pueden amar detalles. Los detalles cambian nuestra vida. La sonrisa, el calor del gesto, los ojos inundados de alegría e ilusión, la inocencia de quien toma nuestra mano, el paso seguro del novio al altar, la lágrima que serpentea en los ojos de ella, las violetas que perfuman el ambiente, el olor a cuero, el sonido del celofán rásgandose, el mudo clac que hace la caja del anillo de compromiso, la impaciente espera del que clava la rodilla en tierra, los nervios del primer beso...


Lo que Azzaro propone no es una colección deslumbrante.
Es una mujer deslumbrante.


Fácil. Elegante. Versátil y distendida. Una mujer que vive y que ama.
No ama la ropa ni la moda sino que se ama a sí misma, al mundo, a la vida.


Sin dejar de ser profundamente francesa, elegante, refinada, amable, cariñosa.
Amante, compañera, confidente, entusiasta, emocionada...


Y, ¿qué mejor que inspirar eso?