Patrick Demarchelier. Bazaar. 1997.
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martes, abril 22, 2014
lunes, abril 21, 2014
Saltos, Saltos Ingrávidos, Saltos Fotografiados
Nunca he acabado de entender yo lo de los saltos en Vogue USA pero, si toda regla tiene una excepción, éste editorial de Patrick Demarchelier, con estilismo de Grace Coddington, de 2010 es mi excepción. Se inspira en Lartigue.
A Lartigue, no hace mucho, le dedicaron una exposición en el CaixaForum, en la que hablaban del "mundo flotante" del fotógrafo. La verdad es que Lartigue no me chifla pero me interesa y con eso basta. También le llaman "el fotógrafo de la felicidad" y debe ser por eso por lo que en Vogue USA se ponen casi siempre a dar saltos un poco absurdos y un poco irreales. A mí lo que me gustan de sus fotos es que los saltos no parecen absurdos sino productos de atletas en muy diversas situaciones. No soy aficionada al deporte pero estos saltos me parecen elegantes. Y con eso basta.
lunes, enero 13, 2014
domingo, septiembre 06, 2009
El Crepúsculo De Los Dioses

Estaba pensando en los mitos que caen, en las estrellas que se estrellan antes de tocar el cielo y de las damas pasadas de revoluciones atrapadas en los giros del tiempo. Pensaba en demasiado carmín, demasiado rubio platino, demasiado humo de cigarro, demasiado ceñido el vestido y demasiado cargado el vaso de vodka sin hielo.
Pensaba en demasiados abrigos de piel y bolsos de cocodrilo antes de las doce. Demasiadas cenas a la luz de las velas que acabaron siendo sólo postres. Demasiadas caras de poker, demasiadas carreras en las medias y demasiados deshabillés de encaje.
Estaba pensando en las bajas camas y las sábanas gastadas. En perfumes caros y espejos rotos. En listas demasiado largas de amantes y en memorias demasiado vividas. Mucho, incluso. Estaba pensando en damas desgastadas. Damas atrapadas en otro momento y en otro lugar. Damas que ya no lo son y que nunca lo fueron.
Damas que fueron demasiadas cosas como para aspirar a damas...
Pensaba en demasiados abrigos de piel y bolsos de cocodrilo antes de las doce. Demasiadas cenas a la luz de las velas que acabaron siendo sólo postres. Demasiadas caras de poker, demasiadas carreras en las medias y demasiados deshabillés de encaje.
Estaba pensando en las bajas camas y las sábanas gastadas. En perfumes caros y espejos rotos. En listas demasiado largas de amantes y en memorias demasiado vividas. Mucho, incluso. Estaba pensando en damas desgastadas. Damas atrapadas en otro momento y en otro lugar. Damas que ya no lo son y que nunca lo fueron.
Damas que fueron demasiadas cosas como para aspirar a damas...
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